Los “chatbots”, programas o aplicaciones informáticas que conversan con las personas y responden a sus preguntas y consultas mediante voz o texto, como si fueran seres humanos, son una de las utilidades más populares de la IA, y están ganando terreno en el ámbito del asesoramiento psicológico.
Pero ¿podría un “chatbot” de IA llegar a reemplazar a un terapeuta humano como un psicólogo o psiquiatra? Estos sistemas tienen sus ventajas, pero también sus puntos flacos, según los investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, por sus siglas en inglés) en Sydney, Australia.
La IA como terapeuta
“El uso de la IA como herramienta psicoterapéutica se remonta a la década de 1960, cuando el programa Eliza ofrecía respuestas predefinidas a los usuarios que describían sus estados emocionales”, señala la psicóloga clínica Jill Newby.
Pero la IA ha avanzado mucho desde entonces, y aplicaciones para teléfonos inteligentes como Woebot, Wysa y Replika mantienen conversaciones sofisticadas y bidireccionales con sus usuarios, les ofrecen apoyo emocional, seguimiento de su estado de ánimo y ejercicios terapéuticos como llevar un diario o tomar consciencia de sus procesos mentales, según explica.
“Con la llegada de asistentes de IA generativa en línea como ChatGPT, CoPilot y Gemini, el asesoramiento psicológico proporcionado por sistemas basados en IA se parece sorprendentemente a las estrategias que cabría esperar de los terapeutas presenciales”, según Newby.
“Cada conversación con un sistema de IA es una interacción única muy contextual y personalizado, capaz incluso de recordar conversaciones pasadas, lo que permite a los usuarios explorar desafíos personales, problemas de salud mental y asuntos prácticos con mayor profundidad”, especifica.
Terapia virtual vs. terapia humana
“El uso de la IA como herramienta psicoterapéutica se remonta a la década de 1960, cuando el programa Eliza ofrecía respuestas predefinidas a los usuarios que describían sus estados emocionales”, señala la psicóloga clínica Jill Newby.
Pero la IA ha avanzado mucho desde entonces, y aplicaciones para teléfonos inteligentes como Woebot, Wysa y Replika mantienen conversaciones sofisticadas y bidireccionales con sus usuarios, les ofrecen apoyo emocional, seguimiento de su estado de ánimo y ejercicios terapéuticos como llevar un diario o tomar consciencia de sus procesos mentales, según explica.
“Con la llegada de asistentes de IA generativa en línea como ChatGPT, CoPilot y Gemini, el asesoramiento psicológico proporcionado por sistemas basados en IA se parece sorprendentemente a las estrategias que cabría esperar de los terapeutas presenciales”, según Newby.
“Cada conversación con un sistema de IA es una interacción única muy contextual y personalizado, capaz incluso de recordar conversaciones pasadas, lo que permite a los usuarios explorar desafíos personales, problemas de salud mental y asuntos prácticos con mayor profundidad”, especifica.
¿Qué hace la IA?
“El uso de la IA como herramienta psicoterapéutica se remonta a la década de 1960, cuando el programa Eliza ofrecía respuestas predefinidas a los usuarios que describían sus estados emocionales”, señala la psicóloga clínica Jill Newby.
Pero la IA ha avanzado mucho desde entonces, y aplicaciones para teléfonos inteligentes como Woebot, Wysa y Replika mantienen conversaciones sofisticadas y bidireccionales con sus usuarios, les ofrecen apoyo emocional, seguimiento de su estado de ánimo y ejercicios terapéuticos como llevar un diario o tomar consciencia de sus procesos mentales, según explica.
“Con la llegada de asistentes de IA generativa en línea como ChatGPT, CoPilot y Gemini, el asesoramiento psicológico proporcionado por sistemas basados en IA se parece sorprendentemente a las estrategias que cabría esperar de los terapeutas presenciales”, según Newby.
“Cada conversación con un sistema de IA es una interacción única muy contextual y personalizado, capaz incluso de recordar conversaciones pasadas, lo que permite a los usuarios explorar desafíos personales, problemas de salud mental y asuntos prácticos con mayor profundidad”, especifica.
Cuidados que debe tener
“El uso de la IA como herramienta psicoterapéutica se remonta a la década de 1960, cuando el programa Eliza ofrecía respuestas predefinidas a los usuarios que describían sus estados emocionales”, señala la psicóloga clínica Jill Newby.
Pero la IA ha avanzado mucho desde entonces, y aplicaciones para teléfonos inteligentes como Woebot, Wysa y Replika mantienen conversaciones sofisticadas y bidireccionales con sus usuarios, les ofrecen apoyo emocional, seguimiento de su estado de ánimo y ejercicios terapéuticos como llevar un diario o tomar consciencia de sus procesos mentales, según explica.
“Con la llegada de asistentes de IA generativa en línea como ChatGPT, CoPilot y Gemini, el asesoramiento psicológico proporcionado por sistemas basados en IA se parece sorprendentemente a las estrategias que cabría esperar de los terapeutas presenciales”, según Newby.
“Cada conversación con un sistema de IA es una interacción única muy contextual y personalizado, capaz incluso de recordar conversaciones pasadas, lo que permite a los usuarios explorar desafíos personales, problemas de salud mental y asuntos prácticos con mayor profundidad”, especifica.