La devastadora situación que atraviesa Venezuela tiene a Alicia Machado con el corazón roto. La ex Miss Universo, quien desde el primer día de la tragedia se ha volcado en apoyar a los afectados por los terremotos, coordinando el envío de ayuda desde Miami, llevó a cabo esta semana una transmisión en vivo desde su cuenta de Instagram en la que con una mezcla de rabia, tristeza e impotencia respondió a quienes la tacharon de insensible y poco empática por mostrarse en un concierto mientras su país atraviesa días de luto.
La actriz venezolana compartió una carta abierta a través de las redes sociales dirigida a sus “queridos amigos y familiares” en la que reconoce estar “profundamente rota” y se disculpa por sus “palabras sin sentido”, sus “groserías” y su “desesperación”.
“Durante todos estos años que llevo como representante de mi país y embajadora de mi amada Venezuela he tenido la oportunidad de trabajar activamente en un sinfín de movimientos sociales e iniciativas de apoyo a mi comunidad a nivel internacional. Ciertamente, en estos 30 años de trayectoria internacional he viajado por el mundo haciendo pequeños esfuerzos por seguir siendo tan venezolana como el primer día y colaborando en todo lo que Dios me ha permitido, sentimiento que vivirá en mí por siempre. Pero jamás imaginé que algún día me tocaría, entre mis relaciones públicas, ayudar a gestionar el envío desde diferentes lugares del mundo de bolsas para cadáveres, las body bags, o llamadas bolsas funerarias. Y tan es así que, en este momento, acabo de caer en cuenta y salir de mi shock. Hoy he hablado con más de 20 personas para lograr el envío masivo y, al parecer, aún no nos alcanzan. ¡Estoy profundamente rota!”, comenzó escribiendo la que fuera ganadora de la primera temporada de La casa de los famosos.
“Me disculpo por mis palabras sin sentido, mis groserías y mi desesperación. Me ha costado mantenerme serena y fría, pero por alguna razón Dios me manda las pruebas que, no sé si superar, pero sí enfrentar”, expresó.
“Solo les pido que, si me ven o hablan conmigo por ahora, no me juzguen. Las fuerzas que me quedan son para quienes me necesitan fuerte y enfocada. Dios los bendiga, y que Dios les dé el descanso eterno y la paz a cada una de esas almas que nos dejaron durante esta desgracia sin precedentes”, concluyó su escrito.