El cantante estadounidense de origen dominicano Prince Royce alzó la voz tras la publicación de las nominaciones a los Latin Grammy 2026, donde su colaboración con Romeo Santos, Better Late Than Never, quedó fuera de la lista. Más allá de la ausencia de su proyecto, lo que más le preocupa es la falta de representación de la bachata en la categoría de Mejor Álbum de Merengue y/o Bachata.
En sus historias de Instagram, el intérprete compartió un mensaje contundente: "Siempre entendió que los premios son subjetivos y que ningún artista tiene garantizada una nominación. Pero cuando una institución decide incluir el nombre de una cultura y de un género en una categoría, también asume la responsabilidad de conocerlos, respetarlos y representarlos".
Royce subrayó que, según su análisis, en los álbumes nominados apenas un 15% corresponde a bachata:"Esto no se trata de restaurarle mérito al merengue, un género que también merece ser celebrado, respetado y protegido. Se trata de hacer una pregunta muy sencilla: si bachata está en el nombre de la categoría, ¿dónde está la representación de la bachata?".
Los nominados al Latin Grammy 2026
La lista de proyectos en la categoría incluye a Fariana, con Música Para Bailar; Manerra, con Todo Llega; Gabriel Pagán, con No Era El Plan; Covi Quintana, con Oye Eta Vaina; y Techy, con Chula. Ninguno de ellos es un álbum íntegramente de bachata.
El álbum sorpresa de Santos y Royce, lanzado en noviembre de 2025, debutó en el No. 1 de Tropical Albums y en el No. 2 de Top Latin Albums, con nueve canciones entrando simultáneamente en Hot Latin Songs. El proyecto fue considerado un éxito en la música tropical y protagonizó la portada de Billboard Español.
La respuesta de la Academia
Consultado por Billboard, Manuel Abud, CEO de la Academia Latina de la Grabación, explicó: "Al final del día es nuestra membresía la que vota y nosotros administramos el proceso. Si por alguna razón u otra nuestra membresía no ha reconocido a estas obras, no puedo decirte cuál es. Ni estoy capacitado, ni es mi papel".
La bachata en los Latin Grammy
Romeo Santos ha recibido cuatro nominaciones en su carrera como solista y ganó su primer Latin Grammy en 2023 con Fórmula, Vol. 3. Prince Royce, por su parte, acumula 15 nominaciones sin victorias, pese a sus múltiples números uno en las listas de Billboard.
A continuación, la carta completa de Prince Royce: "Siempre entendió que los premios son subjetivos y que ningún artista tiene garantizada una nominación. Pero cuando una institución decide incluir el nombre de una cultura y de un género en una categoría, también asume la responsabilidad de conocerlos, respetarlos y representarlos.
Este año, al ver los proyectos nominados a mejor álbum de merengue/bachata, noté que no hay ni un solo álbum de bachata y que aproximadamente solo el 15% de la música en estos álbumes es bachata.
Esto no se trata de restaurarle mérito al merengue, un género que también merece ser celebrado, respetado y protegido. Se trata de hacer una pregunta muy sencilla: si bachata está en el nombre de la categoría, ¿dónde está la representación de la bachata?
Y tener artistas dominicanos nominados no significa automáticamente que la bachata esté representada. Ser dominicano es una nacionalidad. La bachata es un género, una cultura y una historia con identidad propia.
Durante décadas, la bachata ha luchado por ser respetada y por ocupar el lugar que merece en el escenario mundial. Si incluir la palabra “bachata” en esta categoría pretende ser una forma de reconocer, preservar e incluir el género, entonces esa representación tiene que ir mucho más allá de simplemente poner su nombre en el título.
Pero cuando ni un solo álbum de bachata está incluido en la única categoría de “bachata”, esto deja de tratarse de si yo recibo, o no, una nominación. Se trata de representación. Siempre nos dicen que los premios de la Academia Latina de la Grabación no deben basarse en números de streaming, posiciones en los listados o popularidad, sino en la excelencia musical.
Pero tampoco deberíamos convertirnos en un concurso de popularidad dentro de la propia industria, donde pesen más las relaciones, las campañas o quiénes tienen más amigos. La bachata merece más que estar incluida sobre el papel. Merece representación. Merece que se entienda. Y merece respeto.