Nueva York, Estados Unidos.
Birdman es la película que muchos piensan que revigorizará la carrera de Michael Keaton y por fin le dará una nominación al óscar.
“Me gusta lo difícil. Este personaje es una de las cosas más difíciles que he hecho en toda mi vida. Pero échenmelo, échenmelo,” bromea el actor.
“Honestamente, estoy pasando exactamente por lo que al personaje le pasa en la película, me pregunto: ‘¿Crees que eres el mejor?’ Y luego alguien dice: ‘Sí, eres el mejor, eres maravilloso’. Después pienso: ‘No, no soy nada de eso. Soy simplemente Michael Keaton’”, admite. Pero ser Michael Keaton ya es algo bastante bueno estos días. Birdman o Birdman: The Unexpected Virtue of Ignorance le ha valido generosas críticas en los festivales cinematográficos de Nueva York, Telluride y Venecia.
El filme se estrenará en todo Estados Unidos a fines de octubre. Trama del nuevo filme. El actor tiene el papel de Riggan Thomson, un casi olvidado de cine conocido por encarnar en la pantalla a un súper héroe. Riggan tiene dinero y fama, pero no le importa mucho eso. Más bien, él trata desesperadamente de reinventar su vida creativa después de haberse negado a hacer Birdman4. Por desgracia, su otro yo alado le sigue hablando en la cabeza, ofreciéndole consejos para su vida e instrucciones para su carrera. Es evidente que el personaje quiere verlo emplumado nuevamente a toda costa. Sin embargo, Riggan decide dirigir y protagonizar una obra en Broadway, en la que actúan una actriz necesitada (Naomi Watts) y un actor deschavetado (Edward Norton).
Mientras tanto, Riggan tiene que vérselas con la sensación de culpa que le inflige su hija (Emma Stone), de quien está alejado. Ella ya es adulta pero le gusta recordarle a su padre que, cuando ella era chica, él estaba más interesado en el estrellato que en la paternidad. Hay ciertas resonancias claras con la carrera de Keaton, que sigue siendo conocido como la estrella de Batman (1989) y Batman Returns (1992).
“Todos pasamos por eso como actores,” asegura. “Y esa duda no desaparece con la edad. Creo que nos alimenta cuando nos preguntamos: ‘¿Podré hacer esto?’ “Este personaje realmente es una de las cosas más difíciles que he hecho,” continúa Keaton, “y no en función del personaje sino en la forma en que se hizo la película. En la mayoría de las escenas yo tenía que recorrer diferentes emociones en 30 a 49 segundos.”
No se identifica con el papel. Keaton tiene una escena en la que ataca acerbamente a una crítica de teatro que amenaza con hacer polvo su obra con su reseña aun antes de verla. ¿Encontró un atractivo especial el actor, que a lo largo de los años ha recibido su buena dosis de críticas demoledoras? “Ahí es donde soy un pelmazo”, admite. “La verdad es que no leo nada acerca de mí. Es miserable leerlo, así que mejor me abstengo. “Al principio de mi carrera pensaba que había que ser valiente y leer todo lo que se escribiera sobre mí,” agrega Keaton. “Pero después de leer unas cuantas críticas pensé que nunca más volvería a leerlas”. Bueno, no precisamente nunca más. “Si alguien me dice que me hicieron una crítica muy buena, entonces sí la leo. “Estoy empeñado en hacerme sentir mejor”, confiesa el actor.
En el apogeo de su carrera, en los años ochenta y noventa, Keaton supo lo que era recibir la atención de los tabloides, lo que lo preparó para interpretar a Reagan, cuya vida fue perjudicada en cierta medida por la prensa. No obstante, él afirma que no ve mucho de sí mismo en el personaje, al menos en ese sentido. “En general –a menos que esté siendo muy estúpido en esto, y eso bien podría ser verdad– siente que me han tratado con bastante justicia,” aseguró.
La naturaleza de la celebridad ha cambiado desde el tiempo en que estuvo bajo los reflectores, agregó Keaton. “Creo que ahora todos tienen algo de celebridad,” explica. “Cualquiera puede ser lo que sea, gracias a Internet.
De pronto, un perro que se estrella contra la pared tiene una enorme celebridad con millones de espectadores. “Es el turno de todo el mundo”, continúa Keaton. “Gracias a Youtube, mucha gente está metida en su propia película. De ahí se sigue que la celebridad ya no es la gran cosa. No creo siquiera que a la gente le afecte la celebridad. Creo que todo el mundo es una celebridad en su mente”. “Cuando lleguen a ver Birdman los jóvenes van a llegar y a decir: ‘¿Qué diablos es esto?’ Pero entonces, si se quedan, espero que luego digan que estuvo sensacional”, concluyó.