El estreno de la película Hoppers, la más reciente producción de Pixar Animation Studios y The Walt Disney Company, ha generado conversación entre seguidores del estudio debido a una serie de referencias a otras cintas del catálogo.
Diversos elementos incluidos en la historia han sido interpretados por fanáticos como una confirmación de la conocida “teoría Pixar”, una hipótesis que plantea que muchas de las películas del estudio comparten un mismo universo narrativo.
La teoría, difundida desde hace varios años en comunidades en línea y entre seguidores del cine de animación, propone que las historias de Pixar se desarrollan en una misma línea temporal o en un mismo mundo, aunque ocurran en diferentes épocas o contexto.
Si bien el estudio no había confirmado oficialmente esa idea de manera directa, la película Hoppers incluye referencias que han sido interpretadas por algunos espectadores como una conexión entre varias de sus producciones.
Uno de los elementos que más ha llamado la atención aparece hacia el final de la película. En una escena se muestra a la doctora Sam Fairfax, personaje vinculado con avances tecnológicos dentro de la historia, trabajando en nuevos desarrollos científicos.
Entre los proyectos que aparecen en su laboratorio se observan prototipos de collares diseñados para permitir que los perros puedan comunicarse con los humanos, similares a los que aparecen en la película Up, donde varios perros los utilizan para hablar con personas.
En esa cinta, los collares estaban asociados al explorador Charles Muntz, personaje que los utilizaba en su expedición en Sudamérica.
La escena de Hoppers ha sido interpretada por algunos seguidores como una posible explicación sobre el origen de esa tecnología dentro del universo ficticio de Pixar.
En la misma secuencia del laboratorio también se muestra un pizarrón con diversos esquemas. Entre los dibujos aparecen diseños de robots encargados de limpiar el planeta, similares al protagonista de WALL-E, un robot creado para recolectar y compactar basura en una Tierra cubierta de desechos.
Otros bocetos presentes en la escena evocan sistemas de puertas capaces de generar energía a partir de reacciones humanas, un concepto asociado con la trama de Monsters, Inc., donde los gritos de los niños se convierten en fuente de energía para la ciudad de los monstruos.
Además, en el pizarrón se incluye una referencia a la posibilidad de integrar mentes humanas en vehículos, un concepto que algunos espectadores relacionan con el mundo representado en Cars, donde automóviles antropomórficos protagonizan la historia.
La presencia de estas ideas en una misma escena ha sido interpretada por seguidores como una forma de vincular los desarrollos tecnológicos de la doctora Sam con varios elementos narrativos presentes en otras películas del estudio.
Según esta lectura, el personaje podría representar una figura clave dentro de un posible marco narrativo que conecte diferentes historias.
Tras el estreno de la película, el director de Hoppers, Daniel Chong, indicó en entrevistas que decidieron incluir estas referencias como un guiño a los seguidores del estudio.
“Hay un easter egg enorme al final que, en una sola toma, hace referencia a al menos seis o siete películas de Pixar”, expresó.
De acuerdo con sus declaraciones, conoce la teoría desarrollada por fanáticos y quisieron integrar detalles que hicieran alusión a ella dentro de la historia.
Mientras tanto, el debate sobre la llamada teoría Pixar continúa entre los seguidores del estudio, quienes desde hace años comparan personajes, objetos y escenarios de diferentes películas con el objetivo de encontrar conexiones entre ellas.