Redacción.
Penélope Cruz, que el viernes recibió el Premio Donostia por toda una trayectoria en el cine, ha señalado que, como uno de los personajes de Pedro Almodóvar, aceptó el premio que le daban antes de lo previsto “por si acaso luego” le pasaba algo.
Cruz ofreció la rueda de prensa más multitudinaria del festival, en la que se sinceró sobre su profesión, su vocación y su sentimiento de gratitud hacia el Festival de San Sebastián en su natal España, que la ha galardonado por una carrera a la que aún le queda mucho recorrido.
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Con gracia, Cruz contó que cuando el director del festival, José Luis Rebordinos, le comunicó el premio, ella le preguntó “si estaba seguro”, si no prefería esperar unos años, “pero como soy como un personaje de Almodóvar, empecé a pensar si no me iba a pasar algo malo”, y respondió: “sí, claro”, recordó provocando risas.
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años tiene la española que se ha convertido en la segunda actriz de su país en conseguir este reconocimiento tras Carmen Maura y en la mujer más joven que lo logra.
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| Antes de recibir el galardón, la española se dio tiempo para atender a sus seguidores.
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De su profesión, dijo que le ha enseñado mucho sobre sí misma porque empezó siendo casi una niña, con 14 años, ha recordado; en Jamón jamón y Belle époque, 17 y 18. “He crecido en el cine”. Cuando tenía cuatro años ya jugaba a ser actriz. “Sentía mucha libertad: para mí no era escapar de mí misma, sino conocerme más, me hacía mirarme más hacia adentro”.
“Le dedico este premio a mis dos sueños, mis hijos. Y a mi marido Javier, el compañero de viaje más maravilloso que se puede tener. Y sí, él también estaba en mis sueños”, ha dicho y antes de acabar su discurso, recordó a las mujeres asesinadas por sus parejas y ha dicho que espera que cuando una mujer reúna el valor para contar la situación por la que está pasando se le crea “a la primera”.
Agradeció también a su familia haber confiado y “no haberse reído” de ella cuando dijo que quería ser actriz, sin antecedentes familiares. “Un actor no puede trabajar mucho con su ego, a la hora de preparar un personaje, eso tiene que quedar fuera”, dice la ganadora de un Óscar y tres premios Goya, que achaca a sus años de ballet clásico la disciplina “casi militar” adquirida, suficiente para dedicarse a esto.
| En el Festival, donde el cartel oficial de esta 67ª edición llevaba su rostro, presentó fuera de competencia la película “Wasp network”, del francés Olivier Assayas junto a Gael García Bernal y Edgar Ramírez.
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“Actuar te hace tener más empatía, te conviertes en personas con las que, a veces, ni siquiera te tomarías un café”, dijo la actriz, nacida en Alcobendas (un pueblo al norte de Madrid), muy cerca de donde vive ahora y cuyas calles de la infancia visita de cuando en cuando.
De más de treinta años de trabajo le quedan algunos amigos, “eso no se fuerza”, apunta, entre los que ha nombrado a Goya Toledo y Salma Hayek, a Bigas Luna, al que extraña de manera especial en esta ocasión, “ni Javier ni yo pudimos despedirnos”, y a Pedro Almodóvar, al que define como alguien de su familia; “nos leemos la mente”, aseguró.
Presumió de interpretar a todo tipo de mujeres, retos que ha recibido “con los brazos abiertos: el acento, los idiomas, las pintas, cómo anda o cómo vive el personaje. No me interesa hacer dos veces el mismo personaje ni tampoco aquellos que se parezcan a mí. Es en la distancia como nosotros volamos”.
| El líder de la banda U2, Bono, se presentó por sorpresa en el Palacio del Kursaal para entregar el premio a la actriz.
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A Hollywood no se fue a “jugárselo todo”, sino que fue a hacer una película con Stephen Frears. “Iba tranquila, y luego pasó lo mismo con las siguientes, durante cinco años. Eso me hacía sentir más segura. No quería renunciar a seguir trabajando en Europa, no quería perder lo que ya estaba consiguiendo aquí”.
Y ahora que es madre, sus prioridades han cambiado: va allí solo a trabajar y se piensa mucho los sitios donde tiene que rodar, por eso también, dijo a Efe, le gustaría cumplir cien años: para “estar ahí”.
Perfil.
Cruz es probablemente la actriz española con mayor proyección internacional, como lo demuestra que es la única que tiene un Óscar, por Vicky, Cristina, Barcelona (2008). Fue nominada otras dos veces, con Volver (2006) y por el musical Nine (2009). Además, estaba en el elenco de “Belle époque” (1992), que ganó el Óscar a mejor cinta extranjera.
También es emblemática del cine español, con tres premios Goya de once nominaciones. Irrumpió en el cine con Jamón Jamón, (1992) de Bigas Luna, donde conoció al que hoy es el padre de sus dos hijos, Javier Bardem.
Musa de Pedro Almodóvar, ha trabajado con directores como Woody Allen, Stephen Frears, Billy Bob Thornton, John Madden, Rob Marshall o Ridley Scott y ha hecho pareja profesional (en ocasiones, también personal) con algunos de los mejores actores de Hollywood.
Es, además de una de las españolas más bellas según la revista People y la elegida por el público para “salir con ella de cañas”, una persona solidaria que ha desarrollado diferentes campañas en defensa de los derechos de los más vulnerables, mujeres indias y niños afectados de graves enfermedades, entre ellos.
Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes, 2017, recibió antes que el Donostia, el César de Honor 2018 a toda su carrera y además es poseedora de un Bafta.