El inicio de 2026 trajo consigo un cambio significativo en el mundo de la animación: las primeras versiones del personaje Pluto, el icónico perro compañero de Mickey Mouse, han pasado al dominio público, lo que implica la expiración de los derechos de autor sobre esas representaciones iniciales.
La pérdida de protección se produce tras cumplirse el plazo legal máximo de derechos de autor en Estados Unidos, que establece una duración de hasta 95 años para obras creadas en la década de 1930.
De este modo, la versión original de Pluto, tal como apareció en los cortometrajes animados estrenados a comienzos de esa década, puede ser utilizada libremente por cualquier creador sin necesidad de autorización de The Walt Disney Company.
No obstante, las versiones posteriores del personaje, incluidos sus diseños modernizados, rasgos gráficos actuales y adaptaciones desarrolladas con posterioridad, continúan protegidas por derechos de autor y otras figuras legales vinculadas a Disney.
Pluto se suma así a la lista de personajes clásicos que en los últimos años han ingresado al dominio público, un grupo en el que figuran figuras emblemáticas de la animación estadounidense como Betty Boop y otras creaciones de la primera mitad del siglo XX.
La noticia ha despertado un notable interés en la industria del entretenimiento, ya que abre la posibilidad de nuevas reinterpretaciones del personaje en ámbitos como el cómic, el cine independiente, la animación experimental y otros proyectos creativos.
Especialistas en propiedad intelectual señalan que estos cambios responden al ciclo natural de protección legal de las obras, aunque subrayan que, en el caso de Disney, el impacto mediático suele ser mayor debido a la relevancia cultural y comercial de sus personajes.
Pluto, concebido como el fiel amigo de Mickey Mouse, ha sido una pieza central del universo Disney durante casi un siglo, con apariciones constantes en cortos, películas y series animadas que consolidaron su popularidad a escala global.
La entrada de una versión del personaje en dominio público no implica que Disney pierda por completo el control sobre Pluto, ya que la compañía mantiene derechos sobre marcas registradas y sobre todas las versiones desarrolladas con posterioridad a la original.
Esto significa que, aunque un creador puede utilizar libremente la versión de Pluto de 1930, no puede emplear los diseños modernos ni explotar comercialmente el nombre “Pluto” como marca asociada a Disney.
El caso recuerda lo ocurrido en 2024 con la primera versión de Mickey Mouse, presentada en Steamboat Willie, que también pasó a dominio público y dio lugar a múltiples proyectos creativos basados exclusivamente en esa representación inicial.
Con Pluto ahora en una situación similar, se espera que surjan nuevas propuestas artísticas que reimaginen al personaje desde una perspectiva histórica, mientras Disney continúa desarrollando y explotando sus versiones contemporáneas dentro de su amplio catálogo de animación.