La industria del entretenimiento en México se encuentra de luto con el fallecimiento de Ana Luisa Peluffo, una de las actrices más emblemáticas del Cine de Oro. La noticia fue confirmada por su sobrina, Elena Ivonne, quien informó que la intérprete murió rodeada de su hijo y familiares cercanos.
Según el comunicado compartido por Elena Ivonne en redes sociales, Peluffo vivió sus últimos años “con serenidad, rodeada de cuidado y cercana a su hijo”. La familia pidió que los servicios funerarios se realizaran de manera íntima, respetando la voluntad de la actriz.
Ana Luisa Peluffo nació como Ana Luisa Quintanar en Querétaro en 1929. Comenzó su carrera en el cine en 1955 con la película La fuerza del deseo, dando inicio a una trayectoria que la convertiría en un referente del cine mexicano y en una figura que desafió los tabúes de su época.
Reconocida por su valentía al romper estigmas en la industria, Peluffo fue una de las primeras actrices mexicanas en realizar desnudos en pantalla, destacando en películas como Perro callejero (1980) y La combi asesina (1982). Su trabajo mostró que la sensualidad y el talento podían coexistir a cualquier edad.
A lo largo de su carrera, participó en más de 90 producciones entre cine, teatro y televisión. Entre sus telenovelas más destacadas se encuentran Mujeres sin amor y El derecho de nacer, mientras que en cine brilló en títulos como Las infieles (1969) y La soldadera (1966), consolidándose como una figura que trascendió géneros y generaciones.
Más allá de la pantalla, Ana Luisa Peluffo también tuvo un paso por la dirección escénica, siendo responsable del ballet acuático del Club Deportivo Chapultepec, mostrando su versatilidad y amor por las artes.
En el plano personal, Peluffo fue conocida por mantener relaciones discretas, aunque se le atribuyeron romances con varias figuras del cine y la sociedad mexicana de su tiempo. Se casó una vez y tuvo un hijo, quien la acompañó en sus últimos años de vida.
Su retiro de la actuación se formalizó después de su última aparición en la serie El Mariachi en 2014. Desde entonces, decidió vivir en su hogar en Morelos, donde valoraba la tranquilidad y el tiempo con su familia.
Compañeros de la industria y seguidores han expresado su pesar en redes sociales, recordando su profesionalismo, su carácter fuerte y su capacidad para romper moldes en el cine mexicano, convirtiéndose en un ícono de empoderamiento femenino.
Ana Luisa Peluffo también dejó un legado de inspiración para nuevas generaciones de actrices, al demostrar que el talento y la autenticidad trascienden la edad y las convenciones sociales.
Su vida y carrera muestran un equilibrio entre la fama, la familia y la independencia, y su figura seguirá presente en la memoria del público y la historia del cine mexicano.
El recuerdo de Ana Luisa Peluffo permanecerá vivo gracias a sus películas, telenovelas y la influencia que dejó en el entretenimiento nacional, consolidándose como una de las grandes figuras del Cine de Oro y ejemplo de determinación y autenticidad.