El candidato de la Unión Europea, UE, el francés Dominique Strauss-Kahn, fue nombrado ayer director gerente del Fondo Monetario Internacional, FMI.
'Estoy decidido a abocarme sin demora a las reformas que el FMI necesita para poner la estabilidad financiera al servicio de los pueblos, favoreciendo el crecimiento y el empleo', afirmó el ex ministro socialista en un comunicado recibido en Washington. A los 58 años, Strauss-Kahn se convierte en el cuarto francés que ocupa la dirección de la institución multilateral con sede en Washington. Sucederá a fines de octubre al español Rodrigo Rato, quien dimitió por razones personales. El socialista contó con el apoyo de Europa, Estados Unidos y de varios países emergentes y compitió en esta ocasión con Josef Tosovsky, candidato checo presentado por Rusia, cuidándose de no aparecer como 'el candidato del Norte contra el Sur, ni de los ricos contra los pobres' para asumir la jefatura de esta institución en crisis de legitimidad.
Los retos
Entre las principales reformas evocadas por Strauss-Kahn está 'contar con más diversidad en el personal para que el Fondo desarrolle todos los conocimientos necesarios sobre los países a los que brinda consejos', aunque una mayor apertura geográfica no debe hacerse 'en detrimento de la calidad' del personal.
Strauss-Kahn se comprometió a dar mayor representación a los países pobres, emergentes y en vías de desarrollo. Entre otros cambios internos, el socialista también busca lograr un marco presupuestario renovado que economice los recursos de los países miembro.
Las reacciones
París. El nombramiento de Strauss-Kahn fue saludado unánimemente por el gobierno y la oposición socialista francesa. El presidente Nicolas Sarkozy calificó la elección como 'una gran victoria para la diplomacia francesa'. 'Quisiera decir a los franceses que ésa es la apertura: proponer en nombre de Francia a mujeres y hombres sin tener en cuenta su pasado político, sino sus cualidades', dijo. 'Los socialistas están orgullosos de la elección de Dominique Strauss-Kahn', declaró el primer secretario del PS, François Hollande. 'Tendrá que reformar esa institución, que debe cambiar de funcionamiento y dotarse de nuevos objetivos al servicio de una acción política y financiera más justa', añadió.