Las autoridades nicaragüenses hicieron públicos sus planes para incrementar la producción de energía geotérmica. Este recurso es relativamente abundante en el país centroamericano por la presencia de sus volcanes.
Otro objetivo que se persigue es reducir la dependencia de las plantas que operan a base a combustibles fósiles, las que se encuentran sujetas a los vaivenes del mercado petrolero. “En el plan indicativo que tenemos a desarrollar en los próximos 25 años, pensamos sustituir toda la energía térmica que tenemos en generación, por geotérmica y guardar las térmicas como reserva por cualquier cosa”, comentó Ernesto Martínez Tiffer, presidente ejecutivo de Enel, la empresa estatal eléctrica de Nicaragua.
De un potencial calculado de 1,500 megavatios de energía, el país desarrolla hasta ahora un 10%, pero el objetivo es que esa cifra aumente a 50% en el mediano plazo.
Nicaragua cuenta en este momento con una capacidad instalada de 152 magavatios/hora, producidos en dos campos geotérmicos que ya aportan energía a su sistema eléctrico nacional.