La guerra en Medio Oriente, además de disparar la cotización del barril de petróleo, ha desencadenado un alza en los precios de la urea y otros fertilizantes nitogenados lo cual pone en aprietos a los agricultores hondureños.
Empleados de tiendas de insumos agrícolas, ubicadas en la Avenida Lempira de San Pedro Sula, informaron a periodistas de Diario La Prensa que en los últimos días incrementaron los precios "por el incremento del precio del petróleo".
Por ejemplo, la urea (46% nitrógeno), según empleados de tiendas entrevistados, pasó de L800 a L890 el saco, fórmula 12-24-12 aumentó L40 y otros fertilizantes empleados por los agricultores hondureños.
En el reporte semanal de precios de venta de insumos agrícolas del Sistema de Información de Mercados de Productos Agrícolas de Honduras (SIMPAH), hasta el seis de marzo, la urea tenía un precio de L840; el saco de 12-24-12: L860, el 15-15-15: L750.
Según datos CME Group, mercado de derivados financieros y materias primas, el precio de la urea granulada pasó de alrededor de $500-520 por tonelada a niveles cercanos a $584-590 por tonelada en la última semana, impulsado por disrupciones en rutas de envío como el Estrecho de Ormuz debido al conflicto.
Fredys Torres, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores, dijo a Diario La Prensa que “los precios de todos los insumos agrícolas, como la urea, suben en este país, y ahora más por la guerra en Medio Oriente”.
Para Torres, el panorama internacional es negativo porque complica la producción agrícola nacional al “subir los precios de fertilizantes nitrogenados como la urea, combustibles, repuestos para maquinaria, pesticidas, fungicidas e insecticidas”.
El dirigente agrícola aclaró que el conflicto bélico tiene una icndencia en Honduras, pero también muchos comercializadores de fertilizantes racionan inventarios para aprovechar la situación y vender más caro en las próximas semanas, similar a lo que ocurre con muchas gasolineras del país.
"Cuando ven esta situación, hacen lo mismo que hacen los dueños de estaciones de combustible. Cuando saben que va a subir, dejan de vender un poquito para mantener el inventario", detalló.
Dentro de estas circunstancias, explica Torres, el costo de la mecanización de la tierra sube por el incremento en combustibles y el uso cosechadoras se vuelve más caro en detrimento de los agricultores y consumidores.
A estas nuevas variables negativas, dice Torres, hay que agregar la escasez de mano de obra en el campo, pues “la mayor parte se ha ido del país o migró a ciudades por diversas razones”.
En el caso del arroz, criticó que no existe precio de garantía definido para el ciclo que iniciará en abril, pese a que la fecha límite es el 1 de abril de 2026. "Ya vamos a estar un año en precios desde el primero de abril del año 2025", indicó, y urgió decisiones rápidas del Gobierno del cual tiene "expectativas positivas".