Un segundo revés en menos de 24 horas recibió ayer la maltrecha economía de los hondureños al anunciar los fabricantes un aumento de 10 lempiras al precio de la varilla de hierro de 3/8, la de mayor consumo en la construcción.
Apenas un día antes, los ejecutivos de las plantas cementeras y el Gobierno acordaron un incremento de dos lempiras a la bolsa de cemento, que desde ayer se vende en esta ciudad a 98 lempiras.
La varilla de 3/8 se vende actualmente en San Pedro Sula a 54 lempiras, más el 12 por ciento, para un total de 60.48 lempiras. La otra semana este producto valdrá 71.68 lempiras, confirmaron los ferreteros.
“Esto es demoledor para la gente pobre, que definitivamente va a ser imposible que pueda tener una casa”, afirmó el gerente de la Industria del Metal y la Construcción, Indumeco, Jorge Alberto Ramos.
Las dos fábricas de acero que operan en el país determinaron ayer el alza a la varilla, justificando subidas en el valor de la materia prima a nivel internacional.
El aumento al hierro entrará en vigencia a partir de la próxima semana, lo mismo que en todos los subproductos de acero que se comercializan en el mercado nacional.
“Aumentaremos ocho por ciento en todos los precios del hierro, a partir de ese momento nuestros distribuidores tendrán que cancelar más por nuestros productos, y es bueno informarle a los consumidores sobre este ajuste”, dijo Rosibel Ramírez, gerente de ventas de la empresa Acero Centro Caribe.
Causas
Según los fabricantes, este incremento es consecuencia de los movimientos internacionales en el precio de la materia prima, conocida como la palanquilla, la cual se cotizaba en el mercado a 360 dólares por tonelada; sin embargo, ahora el precio es de 390 dólares.
“Hemos tenido un aumento entre el 30 y 40 por ciento en nuestra materia prima que adquirimos en Brasil, lugar desde donde importamos el material para convertirlo en los diferentes derivados en el país”, explicó Ramírez.
Sumado a esto, el sector industrial manifestó que también se incrementaron los precios del bunker de 24 a 33.09 dólares, al igual que el pago por electricidad, justificado en el recargo por combustible a nivel interno por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee.
Los precios del mineral de hierro “spot” se ubican en alrededor de un 20 a un 25 por ciento por encima de los niveles de las cotizaciones de los contratos anuales en el año 2005, y según analistas esto podría limitar el potencial para que los precios de los contratos anuales suban este año.
Mercado local
“Estos precios son internacionales y no podemos modificarlos, además que pagamos en dólares, situación que aumenta los costos de producción de nuestras empresas porque el consumidor siempre cancela en lempiras”, puntualizó la ejecutiva.
Según los ferreteros, este cambio viene a golpear el comercio del producto, situación que les preocupa porque la demanda puede disminuir a raíz de los altos precios.
Jorge Ramos indicó que el mayor movimiento en las ferreterías lo generan las personas pobres que con mucho esfuerzo y sacrificio logran reparar o construir sus viviendas.
“En los grandes proyectos de construcción creo que no habrá problemas con este aumento al cemento y la varilla, sencillamente porque las compañías ajustan sus presupuestos, pero lo triste es el pobre a donde van a pegar todos los golpes”, agregó.
En Honduras se consumen unas siete mil toneladas mensuales de hierro, en todos sus derivados y diámetros.
Según Esther Bueso, ingeniera industrial de Estructuras Metálicas
de Honduras, estas variaciones de precio afectan la inversión en la industria de la construcción, principalmente en los proyectos habitacionales y otras edificaciones comerciales.
Ejemplificó que en una construcción, el 45 por ciento de los materiales es hierro en diferentes variaciones, luego el cemento con un 30 por ciento y el 25 porciento restante lo forman la arena, grava y agua.
Cifra
30,000 viviendas
Fueron prometidas en la campaña política del ahora presidente Manuel Zelaya.
Lo dijo
“Voy a construir con un préstamo que me dieron y ando cotizando, ojalá que congelaran los precios porque somos de la pobrería y todo lo básico que necesitamos está por las nubes”.
Roger Franco, consumidor