La crisis golpea a Lobos UPNFM después de seis jornadas del Apertura 2026. El equipo universitario apenas suma dos puntos y su presidente, Darío Cruz, reconoce sin rodeos la complicada situación: “Hay crisis de resultados, hay crisis de juego”.
Cruz también asume su cuota de responsabilidad por la situación que atraviesa el club y asegura que la directiva ya analiza qué decisiones tomar. “Uno, que nos equivocamos. Lo que tenemos que identificar es en qué parte nos equivocamos”, expresó el dirigente, quien además ratificó su respaldo al técnico Salomón Názar.
El presidente de los Lobos confirmó que existe un plan B, pero dejó claro que no contempla la salida inmediata del entrenador. “Sí lo tenemos y lo vamos a tomar en cuenta esta semana. Esta semana vamos a hacer ya parte del plan B que tenemos, pero con Názar al frente. Sin mover a Salomón Názar”, reveló Cruz en entrevista exclusiva con Diario LA PRENSA.
ENTREVISTA CON EL PRESIDENTE DE LA UPNFM
¿Cómo está el equipo, Darío Cruz?
Mire, depende de la perspectiva. Financieramente, bien. Deportivamente, mal. Desconozco las interioridades del equipo, desconozco si hay división, fracturas, discrepancias, pleitos, enredos, lo que es común que exista cuando hay un grupo de 40 personas, 10 que dirigen y 30 que son dirigidos. Desconozco si hay egos, porque siempre en todo equipo, cuando uno lo arma, ve la parte solo externa, ve que es un buen jugador, que es un buen central, que es un buen lateral, pero a veces se olvida de lo más importante, que es la formación integral. Se olvida si es una persona que le gusta trabajar en equipo, si es una persona solidaria, si es leal, ese tipo de cosas que son importantes también en la construcción de un buen equipo de fútbol. Un buen equipo, no porque tenga los mejores jugadores, significa que es el mejor equipo de fútbol.
Cuando vemos hoy el reflejo de una tabla de posiciones que quizás no es la acostumbrada, porque ustedes no apuntan a eso cuando armaron este equipo, ¿qué pasa por la cabeza de ustedes que son los que están arriba como la parte visible administrativa?
Uno, que nos equivocamos. Lo que tenemos que identificar es en qué parte nos equivocamos. Si nos equivocamos en el tipo de jugadores que seleccionamos, en el tipo de jugadores que contratamos, en el cuerpo técnico que está dirigiendo, en los colaboradores, esa es parte de la evaluación. Esto es como tomar una decisión debida y reconocer que pudo haber un error, pero que ese error no tiene retorno porque aquí el divorcio, no nos podemos divorciar, es muy temprano. No hay inscripciones, hay que esperar a que el torneo termine, pero hay que ver cómo remediamos y cómo solventamos lo que falta de esta vuelta y lo que queda de una media vuelta, que en este caso, porque recuerden que es un torneo de 16 partidos solamente. Yo mantengo un poco la calma por la costumbre. Tal vez son 10 años dirigiendo este equipo en esta parte, porque yo soy el responsable de la parte financiera. Es complicado, pero igual no hay que perder la calma, no hay que perder el piso. Un par de buenos resultados que se pueden conectar y el equipo va a tender a estabilizarse. En este momento hay desestabilización porque no obtener resultados genera desestabilización en el equipo, genera incomodidad, genera ansiedad y hay que ver si ellos están listos y preparados para trabajar con ese tipo de cosas. Se puede reaccionar de forma negativa y positiva. En positiva, que eso se convierta en un impulsor para rendir más. Y negativa, darse por derrotado de antemano antes de que los partidos logren terminar. Y entonces ahí vamos a ir tomando las decisiones que correspondan. Nosotros dialogamos después de cada partido con el cuerpo técnico. Hoy nos falta la reunión con unos directivos para tomar ciertas decisiones, reuniones con el equipo, solo con los jugadores, reuniones solo con el cuerpo técnico y poco a poco ir haciendo los ajustes. Yo sé que la gente que escribe, la gente que va al estadio en Choluteca, la gente que sigue en las redes, la gente que es seguidora de la UPN está preocupada. Pues yo igual estoy preocupado, pero mantengo la calma porque preocuparse y no mantener la calma es sinónimo de tomar malas decisiones y nosotros queremos tomar la mejor decisión.
Muchos hablan y quizás en otros equipos ven la palabra "crisis" y ustedes tienen la ventaja de que son un equipo sólido en la parte económica, que mantienen esa estabilidad, ese margen, pero en la parte deportiva sí lo ven de esa manera. ¿Este arranque, Darío?
Hay crisis de resultados, hay crisis de juego. Yo creo que la gente, no hay que ser entrenador para darse cuenta que los jugadores que incorporamos, la gente espera más. Y lo puedo decir con nombre y apellido de los jugadores que nosotros incorporamos, creyendo que ellos iban a hacer un mejor trabajo, que se iban a echar el equipo al hombro, porque son jugadores de jerarquía, de equipos excampeones de aquí del fútbol nacional y que, por lo tanto, tienen la obligación de dar más. A veces el equipo se ve mejor cuando entran los jóvenes, los muchachos, y me parece que eso no es el propósito nuestro. El propósito nuestro fue hacer unas incorporaciones para que nos ayudaran, para que se echaran el equipo al hombro, pero no lo estamos recibiendo. Ellos no están haciendo ese trabajo y siento que eso es parte de los ajustes que hay que hacer con estos jugadores que nosotros incorporamos.
Bueno, al cierre ustedes trajeron a Carlos 'Zapatilla' Mejía, trajeron a Marcelo Santos, esos refuerzos con mucha experiencia
Sí, está José García, que son jugadores de mucha experiencia, el portero Guity, que es un jugador de mucha experiencia y el equipo hace un sacrificio financiero enorme para traerlo. Y de la misma manera incorporamos a Samuel, que viene del Marathón, jugadores que tienen muchos colmillos, que tienen muchas partidas y que no son nuevos. Más una camada de muchachos que se ve que le ponen todo el espíritu, toda la entrega, toda la dedicación, pero debe haber un match y yo siento que no han hecho esa conexión entre esos jugadores de experiencia, ese cuerpo técnico y esos jugadores que vienen de la base del equipo.
Hoy por hoy, ¿quién es el responsable de esto? Más, ¿grupo de jugadores o el cuerpo técnico no ha logrado conjuntar a este grupo?
Mire, cuando es decir tomar responsabilidades, yo soy el primero en levantar la mano como directivo, porque yo autoricé o yo firmé, yo dije que sí para la llegada de muchos jugadores y de algunos del cuerpo técnico.
Todos estos que llegaron, Darío, ¿fueron pedidos?
Sí, fueron pedidos por el cuerpo técnico, pero yo no le voy a echar la culpa al cuerpo técnico. Es que en este tipo de cosas la responsabilidad es compartida, unos más y otros menos. Los directivos, algunos tenemos responsabilidad porque somos los que firmamos, los que autorizamos, porque somos los representantes, porque somos los que estamos al frente. Hay otros directivos que no tienen ninguna responsabilidad porque su trabajo es de apoyo, su trabajo es de consulta, su trabajo es de la parte financiera, de ayudarnos en la parte financiera. A ellos no les puedo, a los socios, por ejemplo, ¿en qué les puedo señalar? Los socios son todo corazón. En el caso de los cuerpos técnicos sí compartimos responsabilidades porque también deben de dirigir. Ellos son los que dirigen, ellos son los que plantean los partidos, ellos son los que hacen lectura. Ellos son los que saben qué es lo que tiene la UPN, si tiene centrales altos, cómo juego, con lo poco que tiene la UPN, cómo entonces nos gana, porque no están poniendo en ciertas posiciones a ciertos jugadores o no están metiendo a los que verdaderamente deben de meter. Pero también culpables son los jugadores, porque ellos son un equipo y ellos también deben de dar la milla extra, y yo siento que algunos de ellos no están dando la milla extra y solo están pasando el agua.
Por ahí escuchaba yo decir que Názar no aguantaba la presión, que este tema de estar así con este tipo de resultados y ver esta situación lo iba a llevar a dar un paso al costado. ¿Se ha hablado de este tema, Darío, o no?
Mire, es difícil la situación del profesor Názar. Yo fui uno de los que hablé con él para ratificarle que lo voy a respaldar, así como hemos sido siempre los Lobos. Mire, ninguna manada en dificultad deja al que esté enfermo, al que está más presionado, al que está más atacado, sino que lo que hay que hacer es acuerparlo. Nosotros no podemos hacer leña del árbol caído. Eso sería un error enorme. Claro que él tiene responsabilidad porque él es el director técnico y él es el director de orquesta, pero los instrumentistas estamos tocando en tonos y en tiempos totalmente distintos. Y ahí es donde yo siento que radica la responsabilidad de él. Pero ahí es donde todos debemos de hacernos un nudo y no salir huyendo del barco ni señalando responsables, sino haciéndonos un nudo y diciendo que vamos a sacar adelante esto, porque hemos estado ya en estos momentos difíciles. A él casi no le ha tocado, a él no le ha tocado en UPN en estos momentos difíciles, pero siempre hay una primera vez y uno debe de tener la convicción de que vamos a salir adelante. Y esa es la convicción que tengo yo como vicepresidente del equipo, como uno de los fundadores y como la persona que no le tengo temor a dar la cara a los medios y expresarles.
Claro que hay un sentimiento desde el más pequeño lobo, los niños de la academia. Nadie quiere ser último ni estar perdiendo, pero yo prefiero ver una mejoría en el juego y poco a poco ir logrando lo que nosotros habíamos preparado para este torneo. Pero el fútbol es así, es incierto y un par de resultados, el domingo un buen resultado y el siguiente domingo, y nosotros estamos donde debimos estar. Y vamos a salir de esto, se lo aseguro. Vamos a salir porque igual el proyecto tiene los mejores referentes en la parte financiera, en la parte deportiva y en la parte de los jugadores, y ahí es donde creo yo que hay que trabajar.
¿Desmiente usted entonces, Darío, o nos confirma que es mentira que Názar ha puesto la renuncia al equipo?
No, él lo que dice es que su cargo siempre está a disposición de la junta directiva y que cuando nosotros lo dispongamos, pero eso no ha pasado por los planes de la junta directiva. A mí una vez me renunció Raúl Cáceres cuando las cosas no le daban y le dije que ni lo pensara. Ahí tengo todavía la renuncia en el WhatsApp porque, en realidad, el equipo, la UPN, no es eso. Nosotros no somos de los que en el momento más difícil vamos a tomar y sacrificar a una persona. Lo que vamos a ver es cómo salir adelante todos, pero no sacrificando, digamos, a una de las personas, a nuestro referente, en ese caso en la parte técnica. Ahora, la decisión que él tome... Yo platiqué con él en la mañana, me dice: “Yo estoy a lo que ustedes decidan”. Yo siento que la junta directiva lo que vamos a hacer es acuerpar, tomar ciertas decisiones hoy lunes, mañana martes, miércoles de esta semana que le permitan a él desarrollar un partido en las mejores condiciones el próximo domingo, que juega allá en la ciudad de Choluteca contra el Club Deportivo Choloma.
Y este tema ha sido contraproducente, Darío, el hecho de que él esté siendo diputado o no trastoca, por ejemplo, la planificación?
No, no trastoca. Yo paso a las 6 de la mañana, 6:30, ahí está trabajando. Son las 9 y está trabajando y después de las 10 de la mañana lo veo tomándose un café y preparándose para ir, trabajando con gente que cita, que le busca ayuda, comisiones, deportes. Veo gente que trabaja en el deporte, fuera de la UPN, en reuniones con él. Lo veo en las sesiones del Congreso. Yo digo que no. Lo que pasa es que es estar a dos pullas: la de cada fin de semana, que se debe obtener buenos resultados, que él está acostumbrado a eso, y lo otro, que el Congreso ha tenido temas álgidos y que muchos de ellos han estado, muchos diputados, en el centro de la polémica. Porque, por ejemplo, él votó en contra de la reforma, pero es decisión de él como diputado. Y si hubiera votado a favor, entonces también estuviéramos nosotros diciendo por qué votó. O sea, aquí si enchutás, perdés y si no enchutás, también perdés. Y en esto del fútbol lo que queremos ver es el equipo que él normalmente hacía de UPN, el equipo que juega bonito, que juega rápido, que le ganábamos a los equipos lentos. Pero todavía esa idea no logra impregnarla en toda la plantilla y ahí es donde yo siento que está esa pequeña deuda con el trabajo que se le ha pedido. Pero por entrega y dedicación es un hombre dedicado totalmente. Yo creo que los que lo conocen saben que es cierto lo que yo estoy diciendo y solo hay que esperar que los resultados se den. Nosotros, en Lobos, no acostumbramos y en la UPN no acostumbramos a ir a gritar, a insultar, a partirnos con la prensa, ni hacer de los medios para exponer a los jugadores. Nosotros siempre exigimos, pedimos. Yo tengo unas expresiones que son a veces tomadas de buena manera, todavía no las voy a decir, no las voy a expresar hasta que no termine de hablar con los jugadores, tanto individual como de forma agrupada.
¿Es necesario, es urgente ese tema?
Sí, es urgente para hoy, para hoy en la tarde, para hoy en la noche, para mañana en la mañana, para ir corrigiendo las cosas. Pero hay que tomar cierto tipo de medidas. No medidas cuando digo eso, son no medidas disciplinarias, no es reducción de salario. Son recordarle a la gente que tiene un contrato, que tiene un compromiso y que más allá, si no va a cumplir, entonces es mejor que se vea de un lado y que le den la oportunidad a los que verdaderamente quieren trabajar. En Lobos nadie se debe de relajar. Esto hay que dejarlo claro. No hay tiempo para relajarse, no hay tiempo para estar pasando el agua, porque este es un equipo distinto y aquí no llegan a sacar gente, a correr a última hora, a insultar, a agredir como sucede en otras instituciones. Aquí es distinto, pero también la gente debe de cumplir con su responsabilidad.
Darío, otro tema, pero me imagino que aquí le han llegado currículos y otros ofertantes.
A mí me escriben a diario. Me escriben de Argentina, de Chile, promotores de técnicos, que no es que se alegran de la situación nuestra, pero que proponiendo, haciendo esas propuestas. Periodistas que me dicen: “Lleve a fulano, lleve a mengano”, hasta periodistas que me dicen: “Quite a Salomón y ponga el nombre de la persona que a ellos les gustaría ver en el equipo”. Yo los escucho y les contesto inmediatamente, porque a veces no conocemos la realidad de cómo funciona la UPNFM. Nosotros, la única vez que estuvimos en dificultades y que hubo tres cuerpos técnicos, cuatro cuerpos técnicos, fue por razones de salud, no porque nosotros hayamos despedido a nadie. Y cuando Salomón Názar llegó el año pasado, en una situación en marzo, fue porque el cuerpo técnico decidió irse, nosotros no lo sacamos. Y entonces ahí es donde nosotros podemos actuar, pero, caso contrario, nosotros queremos que las cosas se den.
¿En ningún momento han dicho: tenemos un plan B en caso de que Názar diga “ya no más, no aguanto esta carga”?
Sí lo tenemos y lo vamos a tomar en cuenta esta semana. Esta semana vamos a hacer ya parte del plan B que tenemos, pero con Názar al frente. Sin mover a Salomón Názar.
Eso me suena interesante, Darío. Me suena interesante ver que, más allá de cualquier situación que se dé, Názar va a estar siempre al frente.
Sí, Názar siempre va a estar aquí en la UPN. Nosotros no acostumbramos a tomar decisiones conociendo lo que tenemos. Sabemos que en el fútbol hay momentos, pero siempre contamos con él y esa es parte del plan B que nosotros tenemos que ejecutar a más tardar el día miércoles. Estaríamos mañana martes tomando la decisión.
Estamos hablando de que ustedes le incorporarían un elemento más al cuerpo técnico para que llegue a reforzar.
Para fortalecer la parte técnica, porque puede ser que ahí nos hayamos quedado cortos con lo que él pretendía y quería, pero eso lo tiene que aceptar él.
O sea, tienen que hablar con Názar y con la otra persona.
Exactamente. En un momento, eso es lo que nosotros estamos pretendiendo en este momento. Vamos a esperar. Názar ya dijo, yo hablé con él en la mañana, le dije y me dijo que sí. Entonces lo que me falta es convencer al resto de la Junta Directiva para ver si están de acuerdo con la salida que nosotros estamos buscando.
¿No estarían sacando a nadie del cuerpo técnico actual?
No, estaríamos fortaleciendo el cuerpo técnico.
¿Un binomio de un técnico también?
Un técnico nacional, otro técnico hondureño, que hagan binomio con el doctor Názar.
¿No lo podemos conocer?
No, eso todavía está cuando la Junta Directiva me parece, porque sería especular en este momento. Ya Názar ya lo sabe, él ya tiene el nombre. Entonces ahora solo vamos a esperar que la Junta Directiva diga que está bien, que esté en el OK, y ahí le vamos a entrar.
Ni un resultado negativo, por ejemplo, que se acerque a un partido clave. Le digo clave de esa manera porque son dos equipos que no les está yendo bien en este arranque de torneo: Choloma este fin de semana. ¿Va a ser una prueba de fuego para el equipo?
Sí, mire, nosotros tenemos cuatro partidos que son cruciales, importantes. El partido contra Choloma, el partido contra Platense, el partido contra Independiente y el partido contra Génesis. Son los partidos claves para nosotros. Nosotros con Olimpia hay que jugar bien y tratar de arañar, igual como Tauro, evitar lo que pasó. Evitar lo ridículo, vaya, por ejemplo. Exactamente, que nos hagan una goleada y de cierta manera buscar ahí una operación, le digo, gato arañado. Defendernos como gato arañado, eso es lo que nosotros pretendemos. Pero con estos equipos que son de la misma condición socioeconómica nuestra, entonces tratar de sacar unos buenos resultados. No lo pudimos lograr con Juticalpa, eso para nosotros fue una decepción, pero si lo logramos con Potros, si lo logramos, entonces hay que ver cómo el equipo vaya afinando. Pero tiene que haber un golpe de timón y entonces esperamos que con la atención de esta semana lograr algo importante.
¿Duerme tranquilo, Darío?
En realidad, no.
¿Por qué no?
Porque ayer el partido fue en la tarde y los comentarios y las sugerencias a veces se vuelven un poquito incómodos, porque la responsabilidad del equipo es de nosotros.
Usted es más la cara visible de la universidad, entonces, y a veces hay gente que es grosera. Pega duro.
No, grosera, yo digo que son un poco ordinarios porque uno puede decir las cosas, pero sin herir, sin dañar, y a veces la gente dice cosas que no son ciertas. Pero a veces hay voces que a uno lo complementan, voces que lo llaman a la calma y que entonces uno concilia un poco el sueño y lo vuelve a la tranquilidad. Estamos en el momento justo para tomar decisiones y también entiendo a la gente cuando se pone al brinco porque la gente está acostumbrada a algo y no le estamos dando lo que la gente está acostumbrada a ver. A ver, un buen equipo, un equipo guerrero, un equipo luchador y un equipo que no pierde tantos partidos así de una sola vez. Y no he estado nunca en una posición tan baja, pero yo digo que la cosa va a ir por buen rumbo.
¿Y qué es lo que más lo hace perder la calma a usted?
Es difícil, pero ni los alumnos. Más terribles, pero es que esto del fútbol es sumamente difícil. Realmente, en esto del fútbol, si usted no mantiene la calma, lo que convierte es como manejar una empresa. Tiene que ser frío para tomar las decisiones, no por emoción, sino por la razón, bien pensadas y bien maduradas. Yo digo que lo que a uno no le deja dormir a mí son las deudas.
¿Las deudas personales o las deudas institucionales?
Por ejemplo, como vicerrector, cuando no dormía, cuando no tenía para pagar las aseadoras en el gobierno anterior o para pagar los vigilantes y les debía tres meses de sueldo.
¿Al equipo nunca le pasó eso? ¿O sí pasó crisis?
Al equipo nunca pasó, pero me pasó con personal de aquí en la universidad. Y para mí esa Navidad fue amarga. No disfruté mi tamalito porque no puedo disfrutar yo mientras los demás están padeciendo. Entonces, en el fútbol no, pero en la institución sí he tenido esos sinsabores y eso sí no me ha dejado dormir. Y no son deudas de Darío, sino las deudas de la institución con nuestros acreedores.
Y con los jugadores es muy fuerte, Darío. Cuando tiene que apretar, aprieta.
Sí, somos duros y les decimos la verdad en privado y de frente. Nada de “me dijeron”, “me contaron”, sino que es parte de una relación. Como que usted tiene un patrón y el patrón no le da órdenes a usted, Carlos, de qué es lo que tiene que hacer, cómo lo tiene que realizar. Entonces igual, yo lo que digo es que, si reciben al día los compromisos que desde aquí se hacen, lo que más puede uno es exigir el cumplimiento de ese trabajo y la dedicación de ese trabajo.
Varios equipos, se sigue hablando, inclusive equipos grandes, Darío, en problemas económicos. Y ustedes, por ejemplo, son de esos que levantan la mano y dicen: aquí no hay problemas económicos.
No, porque nosotros estamos al día. En este momento, hoy es 6-7, planeado para esta semana hacerles efectivo el mes de agosto para ver si hay una reacción, pero no queremos condicionar lo económico, de que si ganan, les pago. Hacemos la costumbre. Eso no funciona así. Y eso tantos años, si usted es trabajador, es un obrero, usted necesita su salario a tiempo y forma y lo que tiene que hacer es estar convencido de que tiene que hacer las cosas de forma distinta y que tiene que entregarse y cumplir con la palabra empeñada, que es hacer un buen trabajo.