Juan Guillermo Cuadrado es uno de los futbolistas más emblemáticos del fútbol colombiano de las últimas décadas: surgido del Independiente Medellín, dio el salto a Europa para construir una carrera de élite en clubes como Fiorentina, Chelsea, Juventus e Inter de Milán, además de convertirse en pieza clave de la Selección de Colombia, con la que disputó Copas del Mundo y torneos continentales, destacándose por su velocidad, desborde y polifuncionalidad por la banda derecha.
En medio de esa trayectoria internacional consolidada, salió a la luz una historia poco conocida y casi increíble: Cuadrado resultó ser medio hermano del futbolista hondureño Edwin Solani Solano, un vínculo familiar confirmado por ambos tras un encuentro casual durante una convocatoria de selecciones, revelando un lazo inesperado entre dos carreras que crecieron en contextos distintos, pero unidas por la misma sangre y el mismo deporte.
La historia de Edwin Solani Solano con Juan Guillermo Cuadrado comenzó como una anécdota familiar que nadie tomó del todo en serio. “Fue algo bien curioso, ni yo mismo me lo creía”, recuerda el futbolista hondureño. Todo surgió a partir de un comentario de un tío que viaja con frecuencia a Colombia y que un día le soltó, casi como al pasar: “Fíjate que tu papá fue marido de la mamá de Juan Guillermo Cuadrado”. Solani, incrédulo, lo descartó de inmediato. “Mi tío es bien pajero, yo decía: está hablando paja”, confiesa.
El destino, sin embargo, se encargó de ponerlo frente a frente con la duda. Durante un viaje con la Selección de Honduras a Curazao, bajo el mando de Diego Vázquez, Solani vio a Cuadrado por primera vez de cerca. “Lo miraba y decía: ¿será que le pregunto o me voy a agüevar?”, cuenta. La incertidumbre lo acompañó hasta el día siguiente, cuando ya estaban por regresar y decidió ir a la playa para despejarse.
Ahí ocurrió el momento clave. “Lo vi frente al mar, leyendo un libro, y dije: es ahora o nunca; o me dice que sí o me agüeva”, relata. Con nervios, se acercó y rompió el hielo. “Le dije: ‘Juan, ¿cómo estás?’. Y me respondió: ‘Todo bien, panita’”. Entonces lanzó la pregunta que llevaba guardada: “Fíjese que le quiero hacer una pregunta, mire que yo soy hijo de tal y tal...”.
La reacción del colombiano fue inmediata y sincera. “Marica, ¿es en serio? ¿Usted es hijo de tal y tal?”, le respondió Cuadrado, antes de soltar una confesión que terminó por confirmar la historia. “Su papá me dio los pasajes para irme a probar a Argentina”, le dijo. Incluso, en ese mismo instante, Cuadrado se tomó una foto con Solani y se la envió a su madre como prueba de aquel inesperado encuentro.
La charla continuó lejos de las cámaras y los focos. “Ahí me confesó que mi papá había sido marido de la mamá de él”, recuerda Solani, quien asegura que desde entonces mantienen contacto. “Nos agregamos a Instagram, hablamos y todo eso. Es real, fuimos hermanastros”, afirma, dejando claro que no se trata de un rumor, sino de una historia confirmada por ambos.
Hoy, Solani lo resume con su característico humor. “Medio hermano, solo que aquel es millonario y yo no”, dice entre risas. Luego aclara el contexto: “Mi papá fue marido de la mamá de él cuando Juan ya estaba grandecito, ya se estaba probando en el fútbol”. No crecieron juntos ni compartieron infancia, pero el fútbol y la vida los cruzaron para revelar un vínculo tan inesperado como real.