San Pedro Sula, Honduras.

Tras ser eliminado en semifinales a manos del Real España, el Club Deportivo Marathón ya comenzó a reestructurar su plantilla de cara a la próxima campaña.

El club verdolaga confirmó la continuidad del uruguayo Manuel Keosseián en la dirección técnica, por lo que hasta el día de hoy ya dio de baja a los futbolistas Ovidio Lanza, Frelys López y Luis Garrido.

Ahora en el equipo sampedrano no han perdido tiempo y han comenzando a buscar fichajes y uno de los jugadores al que buscan incorporar es al mediocampista hondureño Damin Ramírez, quien tuvo un gran Clausura 2022 con la camiseta del Victoria de La Ceiba.

Diario LA PRENSA conoció que Damin de 29 años de edad, ha tenido pláticas con los dirigentes del monstruo verde y una de las ventajas que tiene el equipo es que el futbolista es agente libre ya que expiró su contrato con la Jaiba Brava.

En el Clausura 2022, Ramírez disputó un total de 16 partidos con el Victoria utilizando el dorsal 10 y marcó un total de cinco goles siendo pieza fundamental en el esquema de Salomón Nazar, quien se marchó del cuadro ceibeño.

Su remate de media y larga distancia es una de las grandes características que tiene el futbolista, además de su visión de juego.

Además del Victoria, el jugador anteriormente formó parte del Villanueva FC de la Liga de Ascenso.

Damin Ramírez finalizó su contrato con el Victoria y podría llegar a las filas del Marathón.

Una persona perseverante

Damin Ramírez nació en la aldea de La Rosa, Yoro y más tarde se trasladó a las Lomas del Carmen en San Pedro Sula, una región donde terminas ligado en las maras y pandillas o encuentras una verdadera pasión para sobresalir: en su caso, el fútbol.

“Siempre he sido una persona humilde. Mis padres me dieron el estudio y logré graduarme con mucho esfuerzo, él me decía que lo hiciera para después cumplir mis sueños. Yo siempre decía que algún día iba a ser parte de esta liga”, mencionó el futbolista en su momento en declaraciones que le brindó a Grupo OPSA.

Ramírez no pertenece a una familia privilegiada con lujos, pero sí con buenos valores morales y espirituales.

Trabajó de albañil junto a su padre, recogió basura e inclusive durmió en la intemperie en un parque de San Pedro Sula, todo por jugar este hermoso deporte.