Montevideo, Uruguay

Del otro lado del teléfono, Manuel Keosseián suena calmado. Es un hombre diferente sin la presión de un banquillo. En Uruguay, Manolo está cumpliendo un estricto y voluntario confinamiento.

A sus 66 años, el extécnico de Olimpia y Marathón no piensa en el retiro, pero tampoco se ve nuevamente en el club albo. En esta plática con Diario LA PRENSA, Keosseián, quien ha dirigido en Costa Rica, Grecia, Argentina, Chile, Guatemala, Perú y en su país, tocó varios temas del presente y el pasado.

¿Cómo va la cuarentena en Uruguay?

La estoy haciendo lo más estricta posible. Aquí en Uruguay no ha sido obligatoria la cuarentena. Ahí la vamos llevando.

Se extraña el fútbol.

Claro, el fútbol es pasión y hay mucha gente que vive alrededor de este deporte, hay toda una maquinaria.

¿Extraña dirigir?

Por supuesto, si bien ya tengo muchos años dirigiendo, diría que demasiados, un poco de tranquilidad y de paz no viene mal, pero en cualquier momento estaré otra vez dirigiendo.

¿Qué le dejó la experiencia con Olimpia?

En mi pasaje por Olimpia, a pesar de haber estado en dos finales y no ganarlas, veo cosas muy positivas. Quedó un equipo armado, quedaron jugadores jóvenes que se pudieron consolidar y que ahora son importantes.

Se decía que a usted no le gustaba trabajar con jóvenes, pero en Olimpia lo hizo.

Toda mi vida le he dado oportunidad a los jóvenes cuando son buenos, si son buenos juegan. Poner solo por ponerlos, no.

¿Buscaría una revancha en Olimpia ya que se le negó ser campeón en dos finales?

Mirá, el fútbol tiene sus momentos, yo tuve el mío en Olimpia con dos finales, creo que ya está. Estoy agradecido, pero me parece que la historia hay que dejarla ahí, tengo un gran recuerdo y un agradecimiento, pero la historia ya está ahí. Fue lindo, pero ya es parte de la historia.

¿En Olimpia ya no más, entonces?

No, mirá, te voy a decir una cosa, cualquier entrenador su anhelo es dirigir al Olimpia, no hay duda. Y yo disfruté de estar ahí. Pasé muy bien, ¿qué te voy a decir?, no te olvidés que yo ya tengo 66 años. ¿Cuándo querés que vaya, con 70 años?, ya no me quiero mover mucho.

¿Pero contempla planes de volver a dirigir en Honduras?

Claro, ¿por qué no?, en cualquier lado. El año pasado tuve propuestas, pero no de Honduras, sino de la zona. Para volver a salir del país tiene que ser algo que me entusiasme y las cosas que me ofrecieron no lo hicieron.

Ya saludó a su amigo Yankel Rosenthal, ahora en libertad.

Claro, he estado en contacto con él, me he alegrado mucho que esté haciendo su vida en forma normal y hablamos de Marathón, pero Yankel capaz que tiene otros planes, todo tiene su momento. Y creo que el momento mío ya en Marathón... (no terminó la frase). Yo lo disfruté muchísimo, tengo muchos amigos, hablo con Rolin y Maní Suazo, es muy lindo.

¿Cree que la afición de Marathón esté resentida porque usted dirigió al Olimpia?

No creo, me parece que no. Lo más importante es cómo uno se portó estando en la institución y yo estuve mucho tiempo en Marathón. Sabés cómo es esto, cuando vos te casás, te llevás muy bien y de repente, dejaste a tu señora y te casaste otra vez, pero si tuviste una buena relación con tu primera esposa y tenés hijos, igual se puede volver. Nunca tuve problema, Marathón es parte de mi vida.

No lo quiero retirar, ¿pero cuántos años más se ve dirigiendo?

Tengo 66, creo que puedo hasta los 70, pero mirá, es hasta cuando uno tenga ganas. Hay técnicos que tienen 72, 73, 74... si viene algo lindo y me entusiasmo podemos seguir cinco años más, nunca se sabe.

¿Usted fue candidato a dirigir la Selección de Honduras?

Algunas veces estuve de candidato, pero no se dio. Tuve posibilidades, pero no me puedo quejar.

Con Fabián Coito, ¿está en buenas manos Honduras?

Creo que sí. Ustedes ya lo conocen, es un técnico que creo que hará las cosas bien.

¿Tiene buena generación Honduras?

Creo que tienen una muy buena generación, pero todo depende si el técnico le llega bien al plantel y este es receptivo. Si hay buena comunión, mirá Honduras tiene un buen técnico y buenos jugadores, si se entienden pueden hacer cosas muy buenas.

Para finalizar, me atrevo a decir que su regreso será al banquillo verdolaga.

Mirá, Marathón está muy bien con Héctor Vargas, se le ve muy cómodo. Pero uno nunca sabe, yo siempre estoy dispuesto cuando me ofrecen cosas que me entusiasmen y Marathón es uno de mis equipos.