La Selección Nacional de Costa Rica agudizó su crisis en la Liga de Naciones de Concacaf y las alarmas se encendieron nuevamente después de sufrir una dolorosa derrota ante Haití.
El conjunto costarricense cayó 2-0 frente a los haitianos y quedó en una situación muy complicada en su lucha por avanzar a los cuartos de final del torneo. El resultado representa otro duro golpe para una selección que atraviesa un momento de mucha incertidumbre.
La derrota también aumenta la presión sobre el técnico argentino Fernando “Bocha” Batista, quien ya había quedado señalado después del inesperado tropiezo ante Curazao. Costa Rica perdió aquel encuentro tras dejar escapar una ventaja y ahora vuelve a sufrir una nueva derrota que pone en duda el futuro del estratega al frente del combinado centroamericano.
Haití golpeó temprano y tomó ventaja apenas a los nueve minutos. Jean-Ricner Bellegarde apareció después de una gran jugada colectiva de los caribeños y culminó la acción con un potente remate desde fuera del área que terminó en el fondo de la portería costarricense.
Costa Rica intentó reaccionar, pero Haití volvió a encontrar el camino hacia el gol antes del descanso.
A los 39 minutos, Fafá Picault sacó un disparo que terminó desviándose en el defensor Francisco Calvo, descolocando al guardameta y permitiendo que los haitianos ampliaran la ventaja a 2-0.
En la segunda mitad, los dirigidos por Batista se lanzaron con mayor intensidad al ataque en busca de un descuento que les permitiera meterse nuevamente en el partido. Sin embargo, Costa Rica no encontró la claridad necesaria en los metros finales y sus intentos terminaron siendo insuficientes.
El pitazo final desató la celebración de Haití, que dio un paso importante en su objetivo de avanzar a los cuartos de final de la Liga de Naciones de Concacaf. Con este triunfo, los haitianos alcanzaron seis puntos y quedaron en una posición favorable dentro de su grupo.
Para Costa Rica, en cambio, el panorama es cada vez más oscuro.
La selección costarricense quedó al borde de la eliminación de la Liga de Naciones y ahora también enfrenta consecuencias importantes de cara a sus próximos compromisos. Su situación podría poner en riesgo su participación en la próxima Copa Oro, mientras que también existe la posibilidad de que termine descendiendo a la Liga B de la competición.
El nuevo tropiezo deja a Costa Rica obligada a reaccionar en sus próximos partidos si quiere evitar un golpe todavía mayor y cerrar una etapa que, hasta ahora, ha estado marcada por resultados negativos y crecientes cuestionamientos sobre el proyecto encabezado por Batista.