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Así vivieron los argentinos el gol de Di María

  • Actualizado: 02 julio 2014 /

El video que grabó un periodista de CNN en Español en Brasil 2014.

Buenos Aires, Argentina.

El único gol llegó en el tiempo extra y devolvió el alma al cuerpo a miles de argentinos que el martes sufrieron el partido Argentina-Suiza que los clasificó a cuartos de final del Mundial.

'Ese gol se demoró mucho, demasiado. A Argentina le faltaba el último toque, meterla en el arco, el gol. Fue un partido muy sufrido', dijo a la AFP Nahuel Cusumano, un porteño de 28 años que llevaba una enorme peluca blanca y celeste.

'Sufrí mucho, fue tremendo. Pero ganó, y ganó con el corazón, a último minuto', aseguró de su lado Marcelo Gómez, de 42, otro de los miles de argentinos que salía del estadio Arena Corinthians de Sao Paulo después del juego.

Tras el partido, una marea blanca y celeste avanzaba rumbo al metro para volver al centro de la ciudad. Hombres en su mayoría, no dejaban de cantar y celebrar la agónica conquista gracias al gol de Ángel di María en el tiempo suplementario tras un empate sin goles.

Incluso dedicaban algunas estrofas al 'rey' brasileño Pelé, en la eterna discusión de quién es mejor, él o Diego Maradona.

'A Messi lo vas a ver, la Copa nos va a traer, Maradona es más grande que Pelé', decía la estrofa de una canción de guerra que comienza diciendo 'Brasil, decime qué se siente, tener en casa a tu papá'.

Y dentro del estadio la barra argentina también se sentía fuerte, aunque los suizos -apoyados por numerosos brasileños- no se quedaban atrás. Había expectación en el aire y ansiedad de lado y lado por el gol que no llegaba.

Aún así, fue como un 'sueño' para algunos de los hinchas.

'Esto fue un sueño. Estoy feliz. A pesar de que sufrimos, de que llegamos justos para evitar los penales, ahora estoy feliz. Con mi hijo lloramos abrazados cuando terminó el juego', contó Rodolfo Iriarte, de 39 años, que asistió al partido junto a su hijo de diez años.

- 'Compro boletos' -
Antes del juego, cientos de argentinos esperaban un milagro: conseguir entradas a buen precio en el mercado de reventa, donde los boletos se negociaban a unos 1.500 dólares.

Con cartelitos que decían 'compro boletos', cara de preocupación y atentos a cualquier señal, los argentinos se arriesgaron hasta última hora, casi al borde del inicio del juego a las 13H00 locales (16H00 GMT).

'Valió la pena. Ahora a seguir a Argentina hasta la final. ¡Vamos a ser campeones!', dijo a la AFP Carlos Montano, un salteño de 23 años que compró una entrada en la reventa por 1.000 dólares.

Decenas de miles de argentinos llegaron a Sao Paulo para hinchar por su selección, muchos de ellos sin entradas.

'Está muy caro. Nosotros somos dos y tenemos 1.000 dólares para dos entradas, pero los precios están por encima de 1.500 dólares cada una', contó Sergio Sánchez, de 38 años, que viajó de Rosario.

'Para mí, el precio de reventa es un sueldo', añadió con cara de tristeza.

¿Su esperanza? Que ya iniciado el primer tiempo los precios cayeran.

La policía ha detenido a decenas de revendedores en todo el país y, ya empezado el Mundial, ha instalado barreras que impiden que los hinchas sin entradas se acerquen al estadio, con controles policiales a más de 1 kilómetro de distancia.

Según el consulado de Argentina en Sao Paulo, había entre 35.000 y 40.000 argentinos en la ciudad para el juego de este martes. La estimación es menor a lo que preveían hace un tiempo, de entre 60.000 y 70.000.

La oficina consular no tenía una estimación de cuántos había sin entradas para el juego de este martes, pero en ese caso recomendó asistir a la 'Fan Fest' de hinchas en el centro de la ciudad o a los muchísimos bares y restaurantes que transmiten los juegos.

'Compré en la reventa y pagué 1.600 dólares', contó el argentino Hernán, de 40 años, que no accedió a dar su apellido.

'Y ya tengo para Brasilia, el próximo juego de Argentina. Fueron 1.500 dólares más', añadió.