No había rematado aún el Manchester City entre los tres palos cuando caía por 2-0 a los 18 minutos contra el Nottingham Forest, que aprovechó los errores del conjunto celeste y lo devoró al contragolpe para confirmar la crisis liguera del grupo de Enzo Maresca, con dos golazos de Delap y uno de Jair Cunha (3-1).
Líder hasta hace una semana, ha perdido cada uno de sus últimos tres partidos en la liga inglesa, en una secuencia inesperada y alarmante para el City, al que ni siquiera la presión del triunfo horas antes del primero de la clasificación y vigente campeón, el Arsenal, lo espabiló como debía al inicio: dos goles en contra en apenas 18 minutos.
Tal puesta en escena retrató al City y Maresca. No es propio de un aspirante a todo, con la cantidad y la calidad de futbolistas que tiene, un comienzo tan fatal, con tantos deméritos. Cada gol del Nottingham Forest, en descenso al inicio de la jornada, con una sola victoria en las primeras nueve citas de la competición y cinco semanas sin vencer, surgió de los errores de su adversario, por imprecisión o por desatención. Sin excusas.
El 1-0 fue en el minuto 5. La pérdida fue de Gvardiol, que condujo demasiado, invitó a su rival a la presión y entregó un balón que originó el gol. Fue una gran maniobra después de Jair Cunha, un central transformado en delantero, no sólo por el acierto en el tanto, sino por su conducción, su regate con la derecha y su definición con la izquierda en el área.
Arsenal sigue en la cima
Martin Odegaard surgió oportuno dentro del área ya en el minuto 72, alcanzó el rechace de Tzolakis, portero del Hull City, a un remate de Noni Madueke y batió al guardameta por el único sitio donde había espacio para salvar el liderato del Arsenal, aliviado y ganador por el 1-0, que le costó mucho sudor e insistencia.
Un triunfo mínimo, un partido siempre bajo su control y un liderato reafirmado, pero con la duda incesante que tiene últimamente en su rendimiento ofensivo el grupo de Mikel Arteta, que ha ganado sus tres últimos duelos de la competición liguera por 1-0 o 0-1, pero que también ha sido capaz de permanecer imbatido en siete de las diez jornadas.
El Arsenal necesita más en ataque. En tales registros de inversión, potencia y futbolistas en sus líneas ofensivas, debe crear mucho más de lo que genera en cuanto a ocasiones. Aún le cuesta. Es un aspecto pendiente en el presente del conjunto inglés, cuya fortaleza defensiva es indiscutible. También su manejo de la posesión y su clase. Falta más fluidez en los últimos metros, más desborde, más gol, pero, sobre todo, más remates.