La afición catracha apoyó de principio a fin a la Selección de Honduras que empató 1-1 ante Trinidad y Tobago en el estadio Hasely Crawford de Puerto España.
Los aficionados hondureños no dejaron de alentar nunca a los jugadores nacionales.
En el país las calles se pintaron de azul y blanco. San Pedro Sula estuvo a la espectativa del encuentro y aunque al final nos empataron, no dejarán de animar en el juego de este miércoles ante México en el Olímpico.
En Tegucigalpa la afición llegó al estadio Nacional para presenciar el duelo entre trinitecos y hondureños en la pantalla gigante.