San Pedro Sula, Honduras
El secretario de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard, aseguró que, según el decreto que autorizó la venta del avión presidencial, los recursos obtenidos con esa operación serán destinados al sistema de salud pública.
"El decreto que ordena la venta del avión presidencial dice que el destino (de los fondos) serán para la salud", afirmó (a partir del minuto 3:02).
La afirmación de Enrique Rodríguez Burchard, secretario de Defensa, es una verdad a medias, porque omite parte del destino que tendrán los recursos obtenidos por la venta del avión presidencial.
El Decreto 3-2026, que autoriza la enajenación de la aeronave, sí establece que una parte de los fondos recaudados será destinada al fortalecimiento de la salud pública.
Sin embargo, la normativa también contempla que los recursos sean utilizados para financiar la construcción de centros universitarios de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en departamentos donde actualmente no tiene presencia.
Las declaraciones del funcionario se produjeron después de que el Gobierno realizara la subasta pública internacional del avión presidencial Embraer Legacy 600, identificado con la matrícula FAH-001.
El proceso de venta fue ejecutado por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y la Dirección Nacional de Bienes del Estado (DNBE), tras una convocatoria pública dirigida a posibles compradores nacionales e internacionales.
La aeronave fue adjudicada a la empresa mexicana TB Ingeniería, que presentó una oferta de 137 millones 776 mil 390 lempiras. Esta fue la única propuesta considerada válida dentro del proceso de subasta, como informó LA PRENSA.
LA PRENSA Verifica solicitó comentarios a Rodríguez Burchard sobre su declaración, pero hasta el cierre de esta verificación no obtuvo respuesta.
Otros sectores
El Decreto 3-2026, titulado “Autorización para la venta del avión presidencial Embraer Legacy 600 (FAH-001)” y publicado el 6 de febrero de 2026, establece en su artículo 3 el destino de los recursos obtenidos mediante la transacción.
La disposición señala que los fondos provenientes de la venta serán destinados “exclusivamente al área de la salud pública y a financiar la construcción de los centros universitarios en los departamentos en donde no haya presencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) a nivel nacional”.
Por tanto, la normativa contempla dos destinos específicos: el fortalecimiento de la salud pública y el financiamiento de infraestructura universitaria para ampliar la presencia de la UNAH en distintos departamentos del país.
El artículo también dispone que la Secretaría de Finanzas (Sefin) deberá incorporar los recursos en el Presupuesto General de la República del año correspondiente, para que sean asignados conforme a los fines establecidos en el decreto.
La declaración de Enrique Rodríguez Burchard coincide parcialmente con lo aprobado por el Congreso Nacional, debido a que la salud pública sí figura como uno de los destinos de los fondos obtenidos por la venta del avión presidencial.
Sin embargo, el decreto no establece que la totalidad de los recursos será utilizada únicamente en el sector salud. La misma disposición incluye el financiamiento de centros universitarios de la UNAH en los departamentos donde la institución todavía no tenga presencia.
Además, el artículo 3 no determina qué monto o porcentaje será asignado a cada uno de los dos destinos. Esa distribución deberá definirse posteriormente mediante la incorporación presupuestaria correspondiente.
En conclusión, la declaración de Rodríguez Burchard es una verdad a medias. Aunque el decreto sí contempla destinar recursos a la salud pública, el funcionario omitió que también autoriza utilizarlos para financiar la construcción de centros universitarios de la UNAH.
Por tanto, la normativa no limita el uso de los fondos exclusivamente al sector salud, sino que establece dos destinos específicos.