Cuando una de nuestras cuentas es vulnerada, saber cómo actuar con rapidez es vital para mitigar el impacto. Expertos comparten las acciones clave para evitar que un hackeo tenga consecuencias más graves.
Los cibercriminales buscan obtener información privada y sensible, y hoy nadie está exento del hackeo de alguna de sus cuentas: desde WhatsApp, Instagram, Facebook y LinkedIn, hasta plataformas bancarias o servicios como YouTube y Spotify. En caso de que suceda, es primordial no perder la calma y actuar de inmediato, ya que el tiempo vale oro.
ESET, compañía especializada en detección proactiva de amenazas, advierten que tomar decisiones correctas en los primeros minutos ayuda a proteger los datos y mitigar las posibles consecuencias.
“Un hackeo de una cuenta funciona como un proceso: tiene etapas. Entonces, accionar rápido es clave, porque el ataque podría quedar en la nada o tener un impacto mínimo. Es decir, marca la diferencia entre que todo quede en una anécdota o la pérdida de datos sensibles y dinero”, comenta Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
A continuación, detalla qué hacer —y qué no— en caso de sufrir el hackeo de una cuenta, y cuáles pueden ser las consecuencias de no actuar con rapidez:
Minuto 0–2 | Frenar el daño
El primer paso es desconectar el dispositivo de Internet (tanto Wi-Fi como datos móviles). Si la cuenta vulnerada es en línea (correo electrónico, red social o banco), se debe cerrar sesión en todos los dispositivos, siempre que la plataforma lo permita. En esta etapa no es aconsejable borrar nada, ya que puede servir como evidencia para entender la naturaleza del ataque.
Minuto 3–6 | Asegurar el acceso
Cambiar la contraseña de la cuenta comprometida desde un dispositivo seguro es fundamental. Debe ser una clave única y robusta. Además, se recomienda activar el doble factor de autenticación (2FA), siempre que sea posible. Si la plataforma lo permite, cerrar todas las sesiones activas y revocar los accesos de aplicaciones conectadas.
Minuto 7–10 | Revisar otras cuentas
Si se reutiliza la misma contraseña en varias cuentas, es necesario actualizar las claves en todos los servicios y plataformas para evitar nuevos accesos indebidos. También conviene verificar si hubo cambios en los datos de contacto, mensajes enviados que no se reconozcan, compras o movimientos extraños. Siempre que sea posible, revisar el historial de inicios de sesión y la actividad reciente para detectar accesos no autorizados.
Un punto clave es el correo electrónico, ya que suele ser la vía de recuperación del resto de las cuentas. Si un ciberatacante controla el correo, podrá intentar ingresar nuevamente a otros servicios. Por eso, asegurar el e-mail es fundamental para evitar que el hackeo se repita.
Minuto 11–13 | Escanear y limpiar
Realizar un análisis de seguridad completo en el dispositivo afectado y eliminar cualquier software, extensión o aplicación que no haya sido instalada por el usuario. Además, actualizar el sistema operativo y todas las aplicaciones.
Minuto 14–15 | Avisar y prevenir
Parte de actuar con rapidez implica avisar a los contactos, ya que el atacante pudo haberles escrito para solicitar dinero o cometer una estafa. También es necesario reportar el incidente a la plataforma correspondiente (correo, red social o banco), especialmente si hay datos sensibles o dinero involucrados.
Si fueron comprometidos servicios financieros, se debe contactar de inmediato a la entidad para bloquear operaciones y monitorear movimientos.
Expertos señalan que existen buenas prácticas que pueden reducir significativamente el riesgo de sufrir un hackeo:
Activar el doble factor de autenticación: además del usuario y contraseña, exige un segundo factor, como un código de seguridad o un dato biométrico. En muchos casos bloquea el acceso, incluso si la contraseña fue comprometida.
Utilizar contraseñas fuertes: las más usadas siguen siendo “123456”, nombres propios o fechas de nacimiento. Son fáciles de descifrar. La recomendación es crear claves únicas y no reutilizarlas. Un generador de contraseñas puede ser un aliado útil.
Actualizar software y aplicaciones: instalar las actualizaciones apenas estén disponibles permite corregir fallos y vulnerabilidades.
Prestar atención al phishing: es una de las técnicas más utilizadas para robar credenciales. Señales de alerta pueden ser correos no personalizados o con errores gramaticales y ortográficos.
Instalar una solución de seguridad: contar con protección en todos los dispositivos representa una barrera adicional frente a ciberamenazas.
“Frente a un hackeo, los primeros enemigos suelen ser el pánico y la ansiedad. Por eso, contar con un plan de acción permite tomar mejores decisiones. Actuar rápido puede marcar la diferencia entre un incidente aislado y un problema con consecuencias más graves. La seguridad no se trata solo de reaccionar cuando algo falla, sino de incorporar buenos hábitos para reducir la superficie de ataque, como contraseñas únicas, autenticación en dos pasos y dispositivos protegidos.