21/05/2026
10:53 AM

Una forma diferente de ganarse la vida

¡Mangos! ¡Ciruelas! ¡Piñas! ¡Sandías! Lleve su fruta fresquita, buena, bonita y barata... Éste es el pregón de José Amado Urbina, un joven de 19 años que se dedica a la venta de frutas en el semáforo del Monumento a la Madre.

¡Mangos! ¡Ciruelas! ¡Piñas! ¡Sandías! Lleve su fruta fresquita, buena, bonita y barata... Éste es el pregón de José Amado Urbina, un joven de 19 años que se dedica a la venta de frutas en el semáforo del Monumento a la Madre.

Como él, muchos se dedican a este rubro para llevar el pan de cada día a su hogar.

“Es cansado, algunos son días buenos y otros no. En ocasiones pasamos toda la jornada y no vendemos la cantidad de frutas que pensábamos”, dice Urbina.

“Tenemos que adquirir la fruta, embolsarla y ofrecerla en semáforos específicos ubicados en lugares de mucho tráfico de la ciudad”.

Otros, como Jorge Armando Varela, quien vende en su vehículo desde hace 10 años en la 13 avenida, siete y ocho calles del barrio Suyapa, dicen que es un buen negocio y que la remuneración es mejor en época de verano.

Algunas personas prefieren instalar un puesto en alguno de los mercados de la ciudad, como óscar Andrés Milla Hernández, quien vende en el mercado Guamilito.

Milla Hernández sostiene que es un negocio lucrativo y da para ubicarse bien en un centro de ventas y exponer la variedad de producto a los consumidores.

“Uno secreto de este negocio es saber a quién se le compra la fruta para obtener un buen precio. Así la inversión no es tan elevada y la ganancia rinde”, manifiesta.

Esfuerzo

Varela dice que la fruta que vende proviene de diferentes partes del país; algunas se las llevan al puesto y otras las adquiere en el mercado de la ciudad.

“El éxito de este negocio se basa en tres aspectos: vender producto de primera, mantenerse en el mismo lugar y brindar un servicio personalizado”, afirma Varela.

A los clientes debe tratárseles de la mejor manera posible, poco a poco uno aprende los gustos de cada uno por el tiempo que tienen viniendo a comprar, explica.

“Hay que levantarse temprano para estar en el puesto a las 7.00 am y permanecer allí hasta las 5.00 pm para vender una buena cantidad de frutas”, afirma Carlos René Milla, ubicado en la 12 avenida, al lado este del estadio Francisco Morazán.

Es un trabajo como cualquier otro, tiene muchas ventajas, entre ellas, que uno mismo se pone el horario de trabajo y como meta establece cuánto quiere ganar.

Todo consiste en mentalizarse, tratar bien a los clientes y venderles calidad para que regresen.

Además, dice Milla, ellos son la mejor publicidad que uno tiene, pues siempre llega gente diciendo que alguien le sugirió venir a comprar sus frutas aquí.

Dinamismo

Para Fernando Maglioni, quien se dedica a esta faena en la colonia Moderna, sexta calle y avenida circunvalación, todo radica en ser dinámico.

“Si usted busca la manera de ofrecer las frutas y agradar con la calidad al cliente, seguro que regresa; además, son esenciales la presentación y el arreglo de la fruta en el carro donde se tiene, pues en muchos casos al cliente lo atraemos por la vista”, asegura Maglioni.

Es necesario tener un alto sentido de responsabilidad y conciencia, ya que al ser uno su propio jefe, puede caer en flojeras que originen el fracaso del negocio.

“Se debe luchar por alcanzar la meta, sólo así se puede prosperar”, afirma Maglioni.

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La jornada de trabajo es dura, pero el deseo de salir adelante puede más.

Consejos

Para que el negocio funcione, el vendedor estacionario debe reunir condiciones que inspiren la confianza en el comprador.

Lo primero que aconseja Milla es mantener una buena presentación personal.

“Si la gente lo mira mal vestido a uno, no se baja de su vehículo a comprar porque le da miedo por la delincuencia en el país”, dice.

Además, cuando vaya a buscar la fruta para revender, fíjese que sea atractiva físicamente, que no esté golpeada y, en el caso de las tropicales, que posea buen aroma.

En algunos tipos de fruta, es mejor adquirirla verde para que dure más.

Los precios dependerán del valor original de adquisición y debe recordar que es mejor ganar poco en cada venta y movilizar el producto a tener una ganancia alta pero que se incremente la pérdida de la fruta por conservarla demasiado tiempo.

Además, no sólo debe vender un día, sino conservar la clientela.

Por ello, personalice su atención y no trate de engañar al cliente.

Qué necesita

Si está desempleado y quiere dedicarse a la venta de frutas, no olvide lo siguiente:

1. Se necesita un permiso de la municipalidad para establecer el negocio de la venta de frutas, en caso de que su negocio sea estacionario o que estacione su vehículo en las calles de la ciudad.

2. Si tiene vehículo, debe proveerlo de sombrillas para que la fruta no esté bajo los rayos solares, pues puede dañarse.

3. En caso de que las ventas se desarrollen en menor escala, debe ubicarse en lugares de alto tráfico de personas.

4. Cuide la calidad de la fruta que vende.

5. Deberá realizar una inversión en la adquisición de las frutas. Identifique cuáles se están vendiendo más por la temporada para que la obtención de ganancias sea rápida.

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Jóvenes y adultos han escogido este trabajo para sobrevivir.

Así opinan

“La calidad del producto y la manera en la que se presenta al consumidor son la clave del éxito”.

Carlos Milla

Vendedor de la 12 avenida

“La atención personalizada y la calidad del producto hacen que el negocio camine por sí solo”.

Jorge Armando Varela

Vendedor del barrio Suyapa

“Se debe elegir muy bien el lugar donde se venderá la fruta; los sitios con alto tráfico son la solución”.

óscar Milla Hernández

Vendedor del mercado Guamilito