18/08/2022
01:07 PM

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“Yo tuve la culpa, los dejé solos”: padre de hermanos asesinados en Copán

Pablo Orellana se responsabilizó de lo que había ocurrido, diciendo que él se confió, pero jamás se imaginó que algo terrible les pasaría a sus hijos.

San Pedro Sula, Honduras.

Don Pablo Orellana, padre de los hermanos asesinados en Copán, llegó a la morgue de San Pedro Sula para reclamar los cuerpos de sus pequeños.

Con evidente pesar y cabizbajo, Orellana se responsabilizó de lo que había ocurrido, diciendo que él se confió, dejó solo a los niños y jamás se imaginó que algo terrible les pasaría.

“Yo tuve la culpa por dejarlos solos. A uno nunca se le viene a la cabeza que puede pasar algo. Yo bien echo de ver que tuve la culpa porque los dejé solos”, lamentó el acongojado padre.

De la misma manera, comentó que no tiene idea de quién o quiénes pudieron haber cometido el doble crimen, pues, según dijo, ni él ni su familia tienen enemigos.

Aunque, don Pablo mencionó que en su comunidad habían hombres que presuntamente “querían” a su niña de apenas 14 años, pero no tiene indicios de si alguno de ellos fue quien la mató junto a su hermano de 11.

“Eran muchachos, habían veces que me decían ‘suegro’, pero yo me lo tomaba como broma. Yo nunca pensé que le pasara eso a mi hija, nunca pensé (...). Tal vez ella no quería ni a uno ni a otro y por eso cometieron ese error”, prosiguió.

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El hallazgo

Los dos cuerpos fueron hallados en medio de unos matorrales de una finca en la comunidad de La Laguna, cercana a la línea fronteriza con Guatemala, en el municipio de El Paraíso, Copán.

Los infantes se llamaban Hilda Suyapa Orellana León (14) y Misael Orellana León (11), originarios y residentes de la comunidad de El Pinalito, municipio de Cabañas, Copán.

De acuerdo con testimonios, el viernes 10 de junio, el padre de los niños fue contratado para cuidar una finca en La Laguna, por lo que fue por sus dos hijos a Cabañas y los trasladó ese mismo día a El Paraíso con el fin de que le ayudaran a cuidar la propiedad.

La mañana del sábado, el padre dejó a los niños en la finca y se trasladó a la comunidad vecina de La Playona para comprar alimentos, pero cuando regresó a la propiedad no los encontró.

Desde el sábado, vecinos y allegados al señor comenzaron a buscar a los menores. Pidieron apoyo a medios de comunicación locales para difundir fotografías de los niños con el fin de que la población les dieran información; sin embargo, no obtuvieron respuesta.

De acuerdo con la Policía, los niños tenían heridas de arma de fuego y se cree que fueron asesinados el mismo día en que se hallaron los cuerpos.