El Tribunal de Sentencia de Francisco Morazán realizará este 22 de junio la audiencia de individualización de la pena contra 11 exagentes de la extinta Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), quienes fueron declarados culpables por varios delitos relacionados con un millonario robo cometido contra dos ciudadanos de origen filipino.
La audiencia será clave para definir cuántos años de prisión deberá cumplir cada uno de los condenados, luego de que el pasado 1 de junio un tribunal los encontrara responsables de una serie de delitos cometidos durante un operativo ejecutado en Villanueva, Cortés.
Los imputados en el proceso son Bertha Janina Alemán Antúnez, Yony Omar Raudales Núñez, Nerys Desiderio Mejía Rodríguez, Fernando Josué Castellanos Canales, Wilmer Joel López Gómez, Esdras Sadrat Amaya Martínez, Evely Dalian Triminio Gonzales, Andy Josué Pérez Zelaya, Elvin Antonio Ramos Ramos, Wuilson Isaac Bonilla Hernández y Lener Gilberto Quintanilla Gallardo.
Según la investigación desarrollada por agentes de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), los hechos ocurrieron el 13 de noviembre de 2023, cuando los entonces miembros de la Dipampco ingresaron sin orden judicial a una vivienda ubicada en Villanueva, Cortés.
En el inmueble residían dos ciudadanos originarios de Filipinas, quienes, de acuerdo con el expediente judicial, fueron víctimas de la sustracción de sus pertenencias durante el procedimiento.
El tribunal determinó que los acusados actuaron como coautores responsables del delito de robo con violencia o intimidación agravado y continuado, uno de los cargos más graves acreditados durante el juicio.
Asimismo, fueron hallados culpables por los delitos de allanamiento cometido por funcionario público, privación ilegal de la libertad por funcionario o empleado público, tratos crueles, inhumanos o degradantes y falsificación de documentos públicos.
El expediente también establece que una de las víctimas fue trasladada posteriormente a un sitio utilizado para la recolección de basura, donde presuntamente fue sometida a diferentes abusos.
De acuerdo con la acusación, los implicados habrían colocado armas y drogas a la víctima para simular la comisión de delitos y posteriormente elaborar un informe policial que justificara su captura.
Como resultado de esas acciones, el ciudadano filipino fue remitido inicialmente por supuestos delitos relacionados con tráfico de drogas, porte ilegal de armas de fuego de uso permitido y uso prohibido, cargos que posteriormente quedaron bajo cuestionamiento durante la investigación.
Además de los delitos ya acreditados, el imputado Nerys Desiderio Mejía Rodríguez fue declarado culpable por el delito de falso testimonio, según el fallo emitido por el tribunal.
Con la audiencia de individualización de la pena prevista para este lunes, se conocerá finalmente la condena que enfrentarán los 11 exfuncionarios policiales por uno de los casos que involucró a miembros de la extinta Dipampco.