Tegucigalpa, Honduras. Con una contundente advertencia dirigida a las estructuras criminales que operan en el territorio nacional, el director general de la Policía Nacional, comisionado general Rigoberto Oseguera Mass, anunció que Honduras se prepara para una ofensiva de seguridad sin precedentes, como parte de la Operación Escudo Honduras, una estrategia orientada a combatir frontalmente el crimen organizado, la extorsión y las distintas manifestaciones de la delincuencia.
“Prepárense para lo que viene, van a ver cosas nunca antes vistas en pocas horas y pocos días”, expresó el alto jefe policial durante una conferencia de prensa en la que las autoridades dieron a conocer los primeros resultados de la ofensiva impulsada por el Gobierno del presidente Nasry Asfura, con el propósito de recuperar la tranquilidad y fortalecer la seguridad de las familias hondureñas.
El mensaje de Oseguera Mass anticipa una nueva etapa en la lucha contra la criminalidad, mediante operaciones focalizadas, despliegues de unidades especializadas y acciones dirigidas no solamente contra los integrantes de maras y pandillas, sino también contra sus principales cabecillas, estructuras financieras y redes responsables de delitos como la extorsión, el secuestro y el narcotráfico.
Como resultado de las primeras intervenciones, la Policía Nacional reportó 60 capturas de personas presuntamente vinculadas a estructuras criminales, de las cuales 30 corresponden a la Mara Salvatrucha (MS-13), 26 a la Pandilla 18 y cuatro al denominado Cártel del Diablo. De este total, 40 detenidos ya recibieron auto de formal procesamiento con prisión preventiva, mientras los 20 restantes se encontraban en distintas etapas procesales.
Las autoridades detallaron que las personas recluidas bajo el régimen de máxima seguridad en el centro penitenciario de Támara están sujetas a estrictas medidas de control, que contemplan 23 horas diarias de aislamiento y una hora de ejercicio, como parte de las disposiciones penitenciarias anunciadas para enfrentar a las estructuras criminales.
Durante las operaciones también fueron decomisadas 20 armas de gran poder, 11 armas cortas, un lanzagranadas y aproximadamente 991 municiones, resultados que forman parte de las acciones desarrolladas por las unidades especializadas de la Policía Nacional.
Por su parte, el secretario de Seguridad, Ronmel Martínez, explicó que la Operación Escudo Honduras desarrolla un modelo operativo no tradicional, respaldado por una mayor coordinación entre las instituciones de seguridad y justicia, así como por reformas legales que amplían las herramientas para perseguir el delito y combatir el financiamiento de las organizaciones criminales.
Entre los instrumentos jurídicos que fortalecen esta ofensiva destacan las reformas relacionadas con la extorsión, la asociación terrorista, el lavado de activos y el régimen penitenciario. Asimismo, se contempla el aprovechamiento de bienes incautados a organizaciones criminales para fortalecer las capacidades de las instituciones encargadas de combatir la delincuencia.
Durante la conferencia de prensa, Héctor Ordóñez, secretario de Comunicaciones y Estrategia, destacó que esta estrategia responde al compromiso de fortalecer la seguridad ciudadana mediante una mayor inversión en equipamiento, tecnología y capacidades operativas de las instituciones encargadas de proteger a la población.
Ordóñez señaló que durante años las fuerzas de seguridad han enfrentado importantes limitaciones frente a organizaciones criminales que disponen de armamento y recursos considerables. Sin embargo, explicó que actualmente se trabaja en la dotación de mejores equipos tácticos, herramientas de inteligencia y tecnología avanzada para la Policía Nacional y la Policía Militar, con el propósito de mejorar su capacidad de respuesta.
“Esto es un esfuerzo del Gobierno de la República, se pretende dotar a la Policía de tecnología avanzada para que nuestra Policía pueda brindar mejores resultados en la lucha frontal contra la delincuencia común y organizada”, puntualizó el ministro de Comunicaciones y Estrategia.
Las autoridades anunciaron, además, que se prepara la destrucción pública de 1,706 armas de guerra incautadas a estructuras criminales, una vez concluidos los procedimientos de revisión forense correspondientes.
Oseguera Mass reiteró que las operaciones continuarán intensificándose en barrios, colonias y comunidades del país, con especial atención a las estructuras dedicadas a la extorsión, el narcotráfico, el secuestro y otros delitos de alto impacto.
La estrategia contempla un período inicial de 70 días, que concluirá el 31 de diciembre de 2026, mientras que a partir del 1 de enero de 2027 se proyecta una nueva fase denominada “guerra total contra la criminalidad”, con mayores recursos, tecnología y personal especializado para enfrentar a las organizaciones delictivas.
Como parte de las acciones anunciadas, la Policía Nacional también informó que habilitó el número 8791-2158 para recibir información ciudadana sobre estructuras criminales.
Con su contundente advertencia, el director general de la Policía Nacional dejó claro que la ofensiva contra el crimen continuará y que los próximos días estarán marcados por nuevas intervenciones contra las organizaciones delictivas. El objetivo anunciado por las autoridades es desarticular estas estructuras, debilitar sus fuentes de financiamiento y recuperar la tranquilidad de las comunidades hondureñas mediante una estrategia sostenida de seguridad y justicia.