Tras el fatídico accidente entre una rastra y un autobús que dejó un saldo de ocho personas muertas y varios heridos, las autoridades hondureñas inhabilitaron un tramo de la carretera CA-4 debido al peligro ambiental que representa el derrame de cianuro granulado.
El Cuerpo de Bomberos informó que la vía permanecerá cerrada mientras se realizan las labores de limpieza y descontaminación. El capitán Alberto Romero detalló las rutas alternas habilitadas exclusivamente para vehículos livianos.
Desde el Occidente (San Marcos/Petoa): Los conductores deben desviarse hacia la RN-20 para salir a la aldea Ceibita y reincorporarse a la CA-4.
Desde San Pedro Sula: Tomar el desvío en La Ceibona hacia Santa Cruz Minas para retornar más adelante a la CA-4 y seguir hacia el occidente. Por su parte, quienes viajen hacia San Pedro Sula pueden realizar la misma maniobra ingresando por Santa Cruz Minas.
Romero fue enfático al señalar que estas vías alternas no son aptas para equipo pesado. Las rastras y camiones deberán esperar a que se habilite la vía principal, una labor que se estima concluir al mediodía, aunque todo dependerá del dictamen de la Fiscalía del Ambiente.
Finalmente, el capitán agregó que el material tóxico será retirado de Santa Bárbara bajo estricta custodia, pero no se especificó el lugar exacto donde será depositado el químico.