Cuatro personas heridas en el trágico accidente de tránsito ocurrido en Quimistán, Santa Bárbara, permanecen ingresadas en el Hospital Mario Catarino Rivas este lunes.
El doctor Edgardo Iraheta, jefe de Emergencias del centro asistencial, confirmó a La Prensa que inicialmente fueron recibidos siete pacientes, pero actualmente solo cuatro continúan bajo observación.
“Recibimos siete pacientes, pero solo estamos atendiendo cuatro. Una de las pacientes falleció, la del pronóstico reservado, y dos fueron trasladados al IHSS”, detalló Iraheta.
En cuanto a los cuatro pacientes que permanecen en el Catarino Rivas, el galeno explicó que su condición es estable, aunque presentan lesiones de consideración.
“Tenían fracturas, pero por el cianuro se tomaron las medidas necesarias, incluyendo vigilancia constante, control de signos vitales y evaluación del sistema neurológico y respiratorio”, agregó.
El médico indicó que el alta hospitalaria dependerá de la evolución de las lesiones en los próximos días.
Pacientes trasladados y estado actual
Las pacientes identificadas como Keidy Suyapa Rodríguez (40 años) y Ledys Nohemí Meza (53 años) fueron remitidas al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde continúan su recuperación.
Trágico accidente en la CA-4
El accidente vial se registró en la cuesta de Los Limones, en Quimistán, Santa Bárbara, cuando una rastra que transportaba cianuro perdió el control presuntamente por fallas mecánicas en los frenos.
El furgón se desprendió del cabezal e impactó violentamente contra un autobús tipo coaster que se dirigía hacia Tegucigalpa. Tras el choque, el contenedor cayó sobre la unidad de transporte.
El hecho dejó al menos ocho personas fallecidas en el lugar, cifra que podría ascender a diez tras confirmarse la muerte del conductor del furgón y su ayudante. Además, más de 20 personas resultaron heridas.
Equipos del Cuerpo de Bomberos de Honduras realizaron labores de rescate, logrando liberar a varias personas atrapadas, entre ellas dos menores de edad.
Las autoridades continúan investigando las causas exactas del accidente, mientras los centros hospitalarios mantienen vigilancia sobre los sobrevivientes.