La morgue sampedrana fue el escenario ayer del doloroso proceso de dos familias que entre lágrimas reclamaban los cuerpos de dos de sus pacientes.
Los infortunados perdieron la vida ayer martes a eso de las 6:40 am al chocar contra una unidad de transporte frente a la iglesia Reformada en Villanueva, Cortés, cuando se conducían en una motocicleta.
Juan Antonio Cubías Villanueva (de 18 años) y Bayron Otoniel Martínez del Cid (de 36) se dirigían hacia una ferretería en la zona céntrica de Villanueva, ya que era el lugar donde ambos trabajaban. El encontronazo provocó que murieran inmediatamente y que sus cuerpos quedaran tendidos en el pavimento unos cuantos metros del punto de impacto.
Honduras registra unas 1,530 muertes por accidentes viales y las autoridades de Vialidad y Transporte señalan que el 70% son de motociclistas.
Según declaraciones de las autoridades de Vialidad y Transporte que llegaron al lugar, el accidente fue producto de una imprudencia de los motociclistas. “Esto se trata de un accidente tipo colisión y se puede observar claramente que el conductor de la motocicleta se conducía en sentido opuesto a la circulación del flujo vehicular, lo que provocó que chocaran de frente con el microbús. Ellos iban con dirección a San Pedro Sula”, manifestó un agente. El conductor de la unidad fue detenido para determinar su responsabilidad.
Dolor
Mientras observaba cómo las autoridades hacían el expediente del caso, María Cubías Perdomo, madre de Juan Cubías, quien residía en Potrerillos con sus abuelos maternos, lloraba su muerte y se consolaba con otro de sus hijos. “Yo iba a visitarlos cuando en eso me llamó mi papá dándome la noticia de que mi hijo había muerto. Él se portaba bien y era un muchacho sano y trabajador”, lamentó la mujer, al tiempo de manifestar que el muchacho había comprado la moto hace un mes.
En la morgue, Estefany Martínez, hermana de Bayron Otoniel, también lloraba la partida de su familiar, que ese día le pidió a Juan Antonio que lo llevara al trabajo. Dijo que Bayron era padre de un niño de apenas 2 años y originario de la aldea El Plan, pero residía en la colonia San Ramón, siempre de Villanueva. “Él era una persona tranquila, amorosa con su hijo; lamentamos mucho lo que le ha pasado”, sollozó.
Villanovenses reclamaron la señalización en la zona, pues desde que empezó la construcción del puente a desnivel en la CA-5, la calle donde ocurrió el accidente sirve como vía alterna y ya no es doble vía, algo que muchas personas desconocen y no toman precauciones.