01/10/2022
01:51 PM

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“Estamos sobreviviendo por las ayudas que han venido a la isla”

La mayoría de personas afectadas se han involucrado en remoción de escombros. Los pobladores recogen agua de grifos que quedaron en pie

Guanaja, Honduras.

Don Jorge Grand es uno de los centenares de habitantes de El Cayo que lo perdió todo durante el incendio registrado la madrugada del sábado.

Al igual que el resto de los afectados, Grand fue beneficiado con un contrato de trabajo con el Gobierno para iniciar a laborar en remover los escombros de la que fue su vivienda y la de sus vecinos.

“Tengo como 40 años de vivir aquí en El Cayo. Cuando pasó todo esto estaba durmiendo junto a mi familia, desde entonces no hemos podido tener paz’’, aseguró la mañana de ayer mientras recibían instrucciones de las labores a realizar.

Don Jorge está albergado en la iglesia adventista. Otras personas más pasan las noches en los centros educativos dispuestos como refugio por parte de la alcaldía y en casas de familiares que residen en la parte sur de El Cayo adonde no lograron llegar las llamas.

Se conoció también que algunas familias dejaron la isla para convivir con parientes en tierra firme. “Estamos sobreviviendo por las ayudas que han venido a la isla. El Gobierno nos trajo colchonetas, nos han enviado alimentos en barcos de tierra firme. Ahora trabajamos para ver si podemos reconstruir nuestras casas”, agregó Grand.

Remoción. Las cifras de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) indican que el incendio dejó afectadas 136 viviendas, 90 fueron destruidas en su totalidad. Unas 2,400 personas sin hogar y el 40% de El Cayo arrasado.

En otra área de la zona cero y rodeada de escombros, la joven Yolani Coleman recolecta agua potable de un grifo que quedó en pie. “Aquí estamos tratando de llevar agua para poder bañarnos. Donde yo vivía se quemó todo, no quedó nada, todo lo perdimos. Estamos viviendo donde una familia por acá cerca. Es difícil aceptar lo que pasó, pero no podemos hacer nada más”, manifestó Coleman.

Y es que en la zona del desastre los habitantes se han involucrado en las tareas de remoción de paredes, láminas y otros materiales con las que estaban construidas sus casas.

En medio del epicentro del incendio hay una casa de tres pisos de concreto que no sufrió daños.

La familia que ahí reside regresó después de sofocar el incendio y permanece en el domicilio. “Aquí estamos tratando de encender esta planta para generar energía. Gracias a Dios que esta casa como es de concreto toda no se quemó”, dijo Austin Sevilla.

El Cuerpo de Bomberos confirmó que fue un incendio accidental que una vela lo provocó.