Una hondureña identificada como Johana Aracely Contreras fue capturada este martes por agentes de la Policía Nacional en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales, luego de arribar al país en un vuelo de deportados procedente de Estados Unidos.
Según información oficial, la mujer mantenía una notificación roja internacional de Interpol y una orden de captura vigente por los supuestos delitos de proxenetismo y tráfico de drogas, emitida por autoridades judiciales de la zona sur del país.
La detención se produjo durante los controles migratorios y de seguridad que realizan de manera permanente las autoridades en la principal terminal aérea del norte de Honduras.
Noel Pérez, portavoz de la Policía Nacional, informó que los agentes verificaron la identidad de la mujer al momento de su ingreso al territorio hondureño y confirmaron que figuraba en las bases de datos nacionales e internacionales de personas buscadas por la justicia.
"En un vuelo de deportados procedente de Estados Unidos de América llegó una mujer de 41 años, originaria del sector de Choluteca, sobre quien recaía una orden de aprehensión por el delito de proxenetismo y también por tráfico de drogas", explicó Pérez.
El portavoz detalló que la captura se ejecutó debido a que la sospechosa también contaba con una alerta roja internacional emitida a solicitud de las autoridades hondureñas.
De acuerdo con la información policial, la orden de captura fue librada por un juzgado de Choluteca el 23 de mayo de 2023, luego de que la mujer fuera vinculada a las investigaciones por ambos delitos.
"Lo que se tiene conocimiento es que esta mujer, una vez que se percata de que tiene este proceso pendiente, se traslada hasta Estados Unidos de América en un afán de evadir la justicia", afirmó el funcionario policial.
Pérez destacó que la detención fue posible gracias a los mecanismos de cooperación e intercambio de información entre Honduras y otros países, así como al trabajo coordinado con Interpol.
Tras su captura, Johana Aracely Contreras fue remitida a las autoridades competentes para continuar con el proceso judicial correspondiente y responder por los cargos que se le imputan.