Agentes policiales trasladaron este miércoles a los juzgados de La Ceiba a Carlos Alexis Mencía Molina, conocido con el alias de “El Gato Negro”, para su audiencia de declaración de imputado, tras ser vinculado a la masacre ocurrida en la comunidad de Rigores, en el departamento de Colón.
El imputado fue movilizado bajo un fuerte dispositivo de seguridad hacia los tribunales ceibeños, donde enfrentará el proceso judicial relacionado con el múltiple crimen en el que murieron 20 personas.
De acuerdo con el comisionado de la Policía Nacional, Alex Madrid Padilla, la captura se ejecutó en el marco de una operación conjunta entre distintos entes de seguridad, luego de varios días de seguimiento.
“Fue detenido en una rigurosa acción policial y en una fraterna combinación de diferentes entes de seguridad”, explicó el oficial al detallar la operación.
Madrid Padilla señaló que el detenido es señalado como uno de los principales actores materiales del hecho violento ocurrido en Rigores, donde un grupo armado irrumpió contra las víctimas.
El comisionado destacó además la coordinación entre la Policía Nacional, el Ministerio Público y otras instituciones del sistema de justicia para lograr la captura del sospechoso.
“Se agradece tanto a la Fiscalía como a los diferentes entes de seguridad y de justicia por caminar de la mano en una alianza para capturar a esta persona”, añadió.
Según las autoridades, el detenido será presentado ante el juez competente, quien deberá valorar las pruebas recopiladas durante la investigación para determinar su responsabilidad en los hechos.
El viceministro de Seguridad, Rommel Martínez, ya había señalado previamente que el acusado no solo habría participado en la ejecución del crimen, sino también en su planificación.
“Es el autor intelectual y también participó como autor material. O sea, él siempre tuvo el dominio de la ejecución del hecho”, expresó el funcionario.
Por su parte, el jefe de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rolando Ponce Canales, indicó que las pesquisas apuntan a que el detenido habría tenido un rol clave en la organización del ataque armado.
Las investigaciones establecen que las víctimas fueron atacadas cuando se encontraban en una iglesia improvisada dentro de la finca Paso Aguán, en la comunidad de Rigores, donde hombres armados irrumpieron y abrieron fuego contra los presentes.
Las autoridades continúan el proceso judicial mientras avanzan las diligencias para sustentar la acusación contra el imputado y esclarecer completamente la estructura detrás de la masacre.