Más noticias

Gatillera de la pandilla 18 ultima a balazos a taxista en colonia El Carrizal

Las pesquisas indican que al taxista lo mataron porque se aparcó en un sitio que la mara ha prohibido que lo hagan

Primero tiroteó el vidrio trasero del taxi y luego arremetió contra el motorista, a quien le infirió cinco balazos, cuatro en el tórax y uno en la cara. El taxista expiró en segundos.
Primero tiroteó el vidrio trasero del taxi y luego arremetió contra el motorista, a quien le infirió cinco balazos, cuatro en el tórax y uno en la cara. El taxista expiró en segundos.

Comayagüela, Honduras.

El desconocimiento de una disposición impuesta por una pandilla le costó la vida a un laborioso taxista la madrugada del domingo.

Un poco más de una hora tenía de haber salido de su casa don Eddy Manfredy Flores (de 58 años) cuando sicarios que iban en una motocicleta lo acribillaron a tiros.

El asesinato fue en la colonia El Carrizal No. 2, cerca del desvío a la colonia Arnulfo Cantarero López, en el norte de Comayagüela.

Después de hacer una carrera en su taxi con registro 6459, don Eddy decidió parar por un momento y esperar a que saliera un nuevo cliente que solicitara sus servicios. El ruletero estacionó su carro en la bocacalle que viene de la colonia Arnulfo Cantarero López, justo donde se aparcan los taxis colectivos de la colonia Divino Paraíso, y empezó a limpiar su automotor con una franela. Para ese momento eran las 5:30 am.

Tenía diez minutos de estar parado cuando una motocicleta se acercó al taxista; sin tener nada que deberle a nadie, él nunca se imaginó que venían a matarlo.

Información preliminar señala que una mujer que viajaba como pasajera en la moto fue la que disparó contra don Eddy Flores.

Primero tiroteó el vidrio trasero del taxi y luego arremetió contra el motorista, a quien le infirió cinco balazos, cuatro en el tórax y uno en la cara. El taxista expiró en segundos.

La hipótesis más fuerte en torno al crimen es que la pandilla 18 habría ordenado a los taxistas de la zona no aparcarse en ese lugar, por razones que solo a esta organización criminal le atañen, advertencia que desconocía Eddy, ya que él casi solo trabajaba con clientes conocidos que lo llamaban a su celular para solicitarle una carrera y era casualidad que se estacionara en el lugar.