Menores de Renaciendo tratan de escapar y toman como rehenes a empleados

Los menores torturaron a los custodios, golpearon a los demás empleados y se enfrentaron a la Policía.

La Policía tuvo que abrir la puerta con una pulidora para poder ingresar al centro.
La Policía tuvo que abrir la puerta con una pulidora para poder ingresar al centro.

Tegucigalpa, Honduras.

Lo que comenzó como una rutina diaria concluyó con un violento episodio que estuvo a punto de valerles la vida a varios empleados del centro de menores Renaciendo Los Cobras ubicado en Támara, Francisco Morazán.

Según indicaron las autoridades, el inhumano hecho ocurrió cuando los custodios especiales le entregaban el almuerzo a los menores infractores y estos los despojaron a la fuerza de las llaves para después abrir las puertas de los dormitorios y la puerta principal con la intención de fugarse.

Una vez en la puerta principal, dos policías vieron a los menores y para evitar la fuga sacaron sus armas, pero los jóvenes, al ver esta acción retrocedieron y cerraron la puerta para posteriormente privar de su libertad a todos los empleados; director, supervisores, orientadores, médicos, psicólogos, entre otros.

El director del centro recibió varios golpes luego de pretender entrar al área administrativa.

Tras amedrentar a la gente, tomaron a los supervisores de seguridad y los ingresaron a una habitación en donde con el propósito de matarlos los torturaron y les quitaron sus pertenencias, continúa exponiendo el reporte policial.

También lea: Reconocida empresaria de Tela fallece en accidente de tránsito

Asimismo llevaron a un cuarto a una custodia y le tocaron sus partes íntimas e intentaron despojarla de su ropa.

Inundados por el miedo y la angustia, el personal comenzó a gritar y a pedir auxilio, fue entonces cuando llegaron varios elementos policiales para abrir la puerta principal con una pulidora.

Los menores, al verse acorralados esperaron a que los policías rompieran la puerta y los atacaron con piedras, palos y objetos corto punzantes tratando de impedir que fuesen liberadas las personas que tenían privadas de libertad.

Debido a esto, las autoridades se vieron en la obligación de utilizar la fuerza para someterlos.

Tras el conflicto, al menos 10 menores terminaron heridos y se les brindó asistencia médica para luego ingresarlos a sus dormitorios.

Las autoridades revelaron que la intervención de los policías fue oportuna, ya que los menores tenían como propósito matar al director y a dos custodios.

La Prensa