El miércoles por la noche, Ventu Life Center abrió sus puertas a una audiencia que el sur de Tegucigalpa no había reunido bajo un mismo techo.
Empresarios, event planners, representantes del sector comercial y medios de comunicación, entre ellos EL HERALDO y La Prensa, llegaron hasta el complejo para presenciar la inauguración de VENUE, el nuevo salón de eventos que desde esa noche amplía y transforma lo que esta parte de la ciudad tiene para ofrecer.
Orlando Avilés, director de Ventu, situó el momento en perspectiva durante su intervención ante los invitados. "Hoy estamos activando una visión que comenzó hace más de siete años", dijo, y explicó que cuando el proyecto se instaló en el sur capitalino, la mayoría de los inversionistas miraba esa zona con escepticismo.
Lo que predominaba en la lectura del mercado eran las residenciales, pero Ventu apostó por algo más amplio: gastronomía, servicios, espacio abierto y una propuesta que convirtiera el paso por el lugar en una verdadera experiencia.
"No queríamos hacer solo una plaza comercial, queríamos crear un punto de conexión", señaló. VENUE, en ese sentido, es el siguiente paso.
El potencial de la zona sur de Tegucigalpa
Por su parte, Ricardo Juárez, director de Unicus y promotor de VENUE, planteó la inauguración desde un ángulo más técnico pero igualmente contundente. Para él, el salón responde a una necesidad concreta que la industria de eventos en la capital había ignorado.
"Durante mucho tiempo los eventos en Tegucigalpa se han concentrado en los mismos sectores, y eso nos hace pensar que todo debe hacerse en esos mismos lugares", dijo. Esta afirmación fue el punto de partida de un argumento respaldado con datos propios.
Juárez y su equipo midieron tiempos reales de traslado desde distintos puntos de la ciudad hacia Ventu. Los resultados, según explicó, sorprenden a quienes los ven por primera vez.
Desde el bulevar Morazán hacia la zona universitaria, o desde el centro hacia el bulevar Juan Pablo, los tiempos son comparables a los que demanda llegar al sur. "Ya hemos hecho el experimento", precisó.
Un espacio con ventajas competitivas
VENUE tiene capacidad para 1,000 personas en formato de auditorio y para más de 500 en montaje de mesas redondas. Son cifras que por sí solas posicionan al salón entre los de mayor capacidad en la capital. Pero Juárez insistió en que el dato más relevante no está en el ancho del espacio sino en su verticalidad.
La altura del salón permite utilizar desde pantallas de nueve metros e iluminación de gran escala hasta estructuras escénicas que en cualquier otro recinto de la ciudad serían impracticables.
"Esto nos da la libertad para diseñar eventos distintos y memorables", explicó.
Una experiencia completa y profesional
Unicus, la empresa que respalda a VENUE, no es un proveedor externo contratado para la ocasión, es el núcleo operativo del proyecto y llega a esta alianza con un equipo de cerca de 50 personas.
Juárez reconoció a su socio Abner Yuman como el artífice de cada producción que lleva el sello de la empresa. "Siempre está tras bambalinas, pero es el cerebro de todas las producciones que hacemos", dijo.
Es esa capacidad instalada la que, según él, garantiza que VENUE sea un recinto con músculo técnico real detrás.
"Con el respaldo de Ventu y Unicus garantizamos producciones profesionales y experiencias bien ejecutadas", concluyó.