San Pedro Sula, Honduras. Aunque el monitoreo con cámaras trampa no logró captar imágenes del jaguar en la reserva de la cordillera de El Merendón, los resultados permitieron actualizar información sobre la diversidad de mamíferos que habitan en esta zona protegida y documentar especies cuya presencia se consideraba poco probable.
Francisco Hernández, oficial del Programa WWF Mesoamérica (Fondo Mundial para la Naturaleza), explicó que el monitoreo permitió ampliar el conocimiento sobre la fauna silvestre de El Merendón, pese a que no se obtuvo un registro fotográfico del jaguar durante el período de estudio.
El especialista señaló que la ausencia de imágenes no descarta la presencia del felino en otros sectores de la reserva o durante otras temporadas. Según explicó, El Merendón podría funcionar como una zona de paso para el jaguar en sus desplazamientos entre Honduras y Guatemala.
Esta importancia potencial está relacionada con la ubicación de la cordillera y su conexión con otras áreas naturales protegidas, así como con las cuencas de los ríos Chamelecón y Motagua, esta última compartida por Honduras y Guatemala.
Hernández indicó que el estudio contribuyó a actualizar información sobre los mamíferos de El Merendón mediante el uso de cámaras trampa, una herramienta que permite identificar especies silvestres sin necesidad de observarlas directamente.
Entre los registros obtenidos figura el tigrillo, uno de los cinco felinos silvestres presentes en Honduras, junto con el jaguar, el puma, el ocelote y el jaguarundi.
Explicó que la disponibilidad de presas es un factor importante para la conservación de los grandes felinos, ya que permite conocer mejor las condiciones del ecosistema y la presencia de otros mamíferos que forman parte de su cadena alimenticia.
Asimismo, señaló que algunos animales tienen hábitos discretos y pueden requerir períodos más prolongados de monitoreo para ser registrados. Por ello, mantener las cámaras trampa durante más tiempo permitiría aumentar las posibilidades de documentar otras especies.
Hernández advirtió que los incendios forestales representan una amenaza directa para el hábitat del jaguar y de otras especies silvestres, debido a que destruyen y fragmentan los bosques, lo que afecta la conectividad ecológica necesaria para el desplazamiento de los animales.
Como parte de las acciones de conservación desarrolladas en El Merendón, el proyecto también contempló apoyo para los bomberos forestales que combaten los incendios durante las temporadas de mayor riesgo.
Entre las medidas mencionadas figura la entrega de 400 raciones de alimentos a los equipos desplegados en la zona, además de herramientas y equipamiento destinados a fortalecer las labores de prevención y control del fuego.
El monitoreo aporta información para orientar futuras investigaciones y acciones de protección de El Merendón, una zona que podría desempeñar un papel importante en la conectividad biológica y la conservación de la fauna silvestre.