San Pedro Sula.

Doña María Idalia Lara y sus nietos todavía recuerdan esa noche que la corriente de agua estuvo a punto de arrastrarlos.

Sus gritos de auxilio fueron escuchados por miembros de la Policía Nacional, quienes los rescataron.

Recuerda que la llevaron a un albergue donde permanecieron una semana. “Luego nos regresamos a batallar solos para sacar todo este lodo. Me sentí decepcionada, no quería ni entrar”, recordó Lara.

Los empleados de Ecosocial por iniciativa propia cambiaron la situación de una familia en la colonia Los Zorzales, de Chamelecón, en uno de los muchos trabajos de limpieza ejecutados.
Su casa casi se vino abajo, pero sus esperanzas volvieron cuando un equipo de Ecosocial, dependencia de la Municipalidad, llegó a la puerta.

De pie en el interior de su reducida vivienda de una sola pieza, descalza y con sus pies cubiertos de lodo, María Idalia lloró de la emoción al recibir víveres, ropa, utensilios de cocina y artículos de limpieza que el despacho Ecosocial gestionó para apoyarla, pues es una mujer sola, sin trabajo y a cargo de tres nietos menores de edad y damnificada por causa de las tormentas tropicales Eta y Iota.

Los colaboradores municipales llegaron a la casa de la familia en la colonia Los Zorzales, del distrito Chamelecón, para ayudar en las labores de limpieza de su hogar.

María Idalia les mostró a los trabajadores los daños que el desbordamiento del río Chamelecón causó a su casa. Las paredes estaba cubiertas de lodo.

Con los escombros acumulados en el pequeño patio frontal, donde apenas hay espacio para la recreación de sus nietos, María Idalia construyó un improvisado fogón para preparar alimentos.

El cuadro conmovió a los empleados, quienes por su propia cuenta gestionaron con personas de buen corazón, víveres, ropa, calzado, utensilios de cocina, productos de limpieza y de higiene personal para apoyarlos.

“No me esperaba esto, pero gracias a Dios y a ustedes y al alcalde. Me siento muy alegre, no encuentro palabras cómo agradecer”, dijo visiblemente conmovida.

“Es muy difícil mi situación porque los padres irresponsables (de sus nietos) ni siquiera se acercan para saber si sus hijos necesitan algo...solamente me tienen a mí”, añadió con tristeza.

El director del despacho Ecosocial, Ricardo Alvarado, manifestó que se logró reunir víveres, leche en polvo, una estufa, utensilios de cocina, artículos de higiene personal, productos de limpieza, ropa, pañales desechables, zapatos y juguetes para los niños. “Lo hacemos de todo corazón, trayendo un poquito de felicidad en estos momentos tan difíciles”, dijo.