San Pedro Sula, Honduras. “Estos temas van a salvar vidas”, expresó Esmeralda Figueroa, directora del centro de educación básica Dionisio de Herrera, convencida de que hablar de ansiedad, depresión y otros problemas que afectan la salud mental puede marcar una diferencia entre niños y jóvenes que muchas veces atraviesan situaciones difíciles sin saber cómo expresarlas.
Para la educadora, llevar esta conversación a las aulas se ha vuelto necesario debido a las situaciones complejas que enfrentan los estudiantes desde sus hogares y a los retos que los docentes deben atender cada día en los centros educativos.
"Son temas importantes para los alumnos, pero también como adultos necesitamos escucharlos, porque muchas veces pasamos por conflictos, una vida agitada y la carga laboral, que pueden llevarnos a desarrollar problemas de salud mental", manifestó.
En ese sentido, indicó que, en los últimos años, a los retos propios del aprendizaje se ha sumado un aumento notorio de casos de ansiedad, afectaciones asociadas al uso de las redes sociales y una mayor presencia de niños con neurodivergencias, muchas veces en grados numerosos, lo que exige una mayor preparación de los docentes.
Por ello, cuando Diario LA PRENSA llegó por primera vez al centro educativo, durante las visitas de acercamiento, para presentar Mente Sana, Figueroa recibió la iniciativa con entusiasmo y gratitud, al considerar que aborda necesidades urgentes tanto dentro de los centros de enseñanza como en el nucleo familiar.
Ese interés aumentó al conocer los temas seleccionados para esta tercera edición; ansiedad, depresión, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y adicción a pantallas y redes sociales.
"Tenemos muchos alumnos con TDAH y otras neurodivergencias, esto representa un reto para el maestro, no porque no queramos ser inclusivos, sino porque la mayoría no cuenta con la formación para brindarles atención especializada, y más cuando tienen grados con 42 y 45 estudiantes", dijo.
También destacó que años atrás las capacitaciones para docentes se concentraban principalmente en matemática, español, estudios sociales y otras áreas pedagógicas, pero era poco frecuente o casi nula la formación salud mental, una necesidad que ha ido creciendo.
A su vez, subrayó que la labor de los educadores ya no se limita a la enseñanza, pues que también requiere estar atentos a cambios de comportamiento, dificultades familiares y otras situaciones que pueden afectar el aprendizaje y la convivencia escolar.
Motivo por lo que considera que conocer mejor estos temas, a través del taller docente que se impartirá hoy, como parte de Mente Sana, puede brindarles herramientas para saber reconocer señales de alerta, cómo actuar y cuando un alumno necesita apoyo profesional.
Acerca de los temas de esta edición, uno de los que más expectativa le ha generado es el de la adicción a pantallas y redes sociales, por el espacio que han ganado los teléfonos en la vida familiar y porque, aunque cada vez están más conectadas a través de estos dispositivos, muchas veces terminan comunicándose menos entre sí.
"Es algo que comienza desde pequeños. A veces cuando un niño llora, lo primero que el padre o madre hace es darle el celular para que se entretenga. Casi no pasan tiempo con sus hijos y no supervisan lo que están viendo. A mi oficina llegan casos de alumnos que dicen que no se sienten importantes o amados porque sus padres no les prestan atención por estar con el teléfono", relató.
Además, enfatizó que redes sociales como TikTok se han vuelto nocivas para los adolescentes y jóvenes, debido a la popularización de retos que pueden poner en peligro su vida, como los que los retan a autolesionarse, incluso con videos donde les indican cómo hacerlo.
"Hemos tenido un par de casos en la escuela y cuando los profesores se sientan a conversar con ellos, algunos expresan que pasan solos en casa, que no se sienten comprendidos, que sus padres no están presentes o que no se sienten apoyados", compartió.
Ante esta realidad, Figueroa valoró que Mente Sana no se concentre únicamente en los estudiantes, sino que también incluya una capacitación para docentes y una escuela para padres, ya que el acompañamiento de los adultos es clave para atender muchas de las dificultades que enfrentan los niños y adolescentes.
En el Dionisio de Herrera, los maestros ya se preparan para participar en las actividades y, según la directora, recibieron con entusiasmo la propuesta, con la expectativa de que el proyecto les deje conocimientos que puedan aplicar dentro y fuera del aula.
"Cuando digo que estos temas salvan vidas, es porque no sabemos cuántos niños, adolescentes o adultos estén pensando lo peor en este momento, pero creo que Mente Sana dejará huella y les permitirá entender mejor sus emociones y ayudarles a salir adelante", agregó.