La derrota del Olimpia ante Marathón en el clásico nacional no solo dejó al conjunto merengue sin el invicto y fuera del liderato, sino que también desató una verdadera fiesta en las redes sociales.
La actividad frenética, los mensajes repetidos y la coordinación levantan sospechas, pero ninguna señal aislada basta para confirmar que una cuenta está automatizada por completo