El hospital Mario Catarino Rivas recibió esta semana una importante donación de insumos médicos valorada en más de L20 millones, destinados al tratamiento de pacientes con infartos cerebrales agudos, lo que aumentará sus posibilidades de recuperación.
El doctor Javier Lagos Servellón, neurólogo intervencionista del centro asistencial, informó que se trata de 100 stents retriever para trombectomía mecánica, además de materiales para embolización de aneurismas y malformaciones arteriovenosas.
La donación fue realizada por la fundación estadounidense Operation Starfish, liderada por el doctor James Ulm, con quien el hospital mantiene una estrecha colaboración desde hace varios años, organizando brigadas y gestionando ayudas que han permitido mejorar la atención de pacientes con afecciones neurológicas.
Lagos señaló que, desde la apertura de la sala de hemodinamia en julio de 2025, el hospital realiza procedimientos especializados para atender infartos cerebrales y otras emergencias neurovasculares.
Entre ellos destaca la trombectomía mecánica, procedimiento clave en el tratamiento de ictus o infartos cerebrales isquémicos agudos, que ocurren cuando un coágulo tapa un vaso sanguíneo en el cerebro.
El especialista explicó que este procedimiento utiliza los stents retriever, dispositivos de alta precisión, para extraer coágulos de las arterias cerebrales y restaurar de manera rápida el flujo sanguíneo durante el accidente cerebrovascular.
"Cada stent tiene un costo aproximado de L90,000, mientras que las trombectomías a nivel privado pueden superar los L350,000. Cuando un paciente sufre un ictus isquémico agudo, tenemos una ventana de seis horas para intervenir; por eso, contar con estos insumos es indispensable y puede marcar la diferencia", indicó.
Además, señaló que desde que inició el programa, el servicio de neurointervención ha practicado más de 90 trombectomías mecánicas que han salvado a pacientes y mejorado su calidad de vida. Estos procedimientos se suman a los realizados por los cardiólogos y cirujanos vasculares del hospital.
Agregó que los avances también se reflejan en la reducción de la mortalidad intrahospitalaria por infarto cerebral. Estudios recientes indican que, mientras hace diez años fallecía cerca del 55% de los pacientes, actualmente la tasa se ha reducido a 16%, gracias a una combinación de capacitación del personal, recursos, equipo especializado y protocolos de intervención oportunos.
Cabe señalar que los accidentes cerebrovasculares constituyen la tercera causa de muerte en Honduras y la principal de discapacidad. Solo el hospital Mario Catarino Rivas recibe unos 400 pacientes con ictus al año, de los cuales el 80% son isquémicos, y un cuarto requiere trombectomías mecánicas.