La Fundación Voces de Esperanza y Partners of the Americas firmaron un convenio de cooperación este lunes, para fortalecer la implementación del programa McGovern-Dole en Honduras, una iniciativa del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que busca reducir la desnutrición, mejorar la calidad educativa y los servicios de salud en países con inseguridad alimentaria.
Esta alianza permitirá coordinar acciones conjuntas en beneficio de estudiantes de los departamentos de La Paz e Intibucá, desde preescolar hasta noveno grado, mediante la entrega de alimentos, acompañamiento nutricional y apoyo educativo.
Durante la firma del convenio, Norman Rodríguez, director ejecutivo de Fundación Voces de Esperanza, destacó que la cooperación representa una oportunidad clave para ampliar el impacto social en comunidades vulnerables del país.
“Esta alianza representa una oportunidad trascendental para seguir transformando realidades en las comunidades más vulnerables de Honduras, al unir el compromiso local con el respaldo de la cooperación internacional para fortalecer la educación, la seguridad alimentaria y el desarrollo integral de la niñez y la juventud”, expresó.
Por su parte, Mario Kafati, vicepresidente de la fundación, compartió una experiencia que vivió mientras servía en una zona vulnerable, la cual marcó su vida y lo llevó a reflexionar sobre la realidad nacional, en la que muchos niños y jóvenes se ven obligados a priorizar la supervivencia por encima del estudio y su desarrollo integral.
“Creo que esta alianza es lo que nuestro país necesita, que los niños y jóvenes tengan alimento en su mesa, los nutrientes necesarios para poder desarrollarse y adquirir conocimiento en las aulas”, dijo.
En tanto, David Medina, subdirector del programa Partners of the Americas, destacó que el convenio no solo fortalecerá la alimentación escolar, sino que también permitirá ampliar esfuerzos en áreas como la salud, higiene y saneamiento en los centros educativos.
“Una escuela que ofrece comidas nutritivas, agua segura y espacios adecuados, es un entorno donde los niños y niñas pueden asistir con regularidad, aprender mejor y crecer con dignidad”, afirmó.
Medina explicó que el Gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Agricultura, suscribió un acuerdo con Partners of the Americas para ejecutar el proyecto McGovern-Dole en alrededor de 1,900 escuelas de La Paz e Intibucá, con una inversión aproximada de $40 millones para seis años.
Según detalló, el objetivo del programa es alcanzar al menos a 96 mil niños y niñas de ambos departamentos, mediante la alimentación escolar y otras acciones enfocadas en mejorar la permanencia estudiantil y las condiciones de aprendizaje.
Indicó que a través del convenio con Voces de Esperanza, se realizarán brigadas médicas y nutricionales para monitorear el crecimiento de los menores, además de actividades de voluntariado orientadas al fortalecimiento de habilidades y acompañamiento comunitario.
Asimismo, la fundación apoyará la recaudación de alimentos junto a empresas privadas hondureñas, los cuales serán entregados al cierre del año escolar a familias que cumplan criterios establecidos, como la asistencia regular de sus hijos a la escuela y su participación en la preparación de alimentos dentro de los centros educativos, con el objetivo de incentivar la permanencia escolar y fortalecer el involucramiento de los padres de familia en el proceso educativo.
Acerca de qué los motivó a elegir estos dos departamentos como beneficiarios, dijo que uno de los factores principales es que ambos presentan cifras elevadas de desnutrición. Además, indicó que el programa también contempla alianzas con otras organizaciones para impulsar proyectos complementarios de agua y saneamiento.
Cabe destacar que el programa McGovern-Dole es una iniciativa internacional enfocada en países con altos niveles de inseguridad alimentaria, financiando comidas escolares, programas educativos y apoyo nutricional, así como la capacitación docente y programas de alfabetización y permanencia escolar.
Fundación Voces de Esperanza, por su parte, cuenta con más de 20 años de trayectoria en Honduras y ha desarrollado proyectos sociales y humanitarios en áreas como educación, salud, seguridad alimentaria y asistencia comunitaria.