26/02/2024
06:19 PM

Damnificados del norte de Honduras recibieron el año limpiando sus viviendas

Los pobladores agradecieron el apoyo que les está brindando el Gobierno, pero a su vez pidieron mayor rapidez en los trabajos.

    San Pedro Sula, Honduras.

    Con la esperanza de volver a ver sus casas como estaban antes de las inundaciones, damnificados no cesaron las tareas de limpieza ni el último ni el primer día del año.

    Fieles a su promesa de reconstruir sus comunidades, los habitantes de Chamelecón, Rivera Hernández y Céleo Gonzales recibieron 2021 con escoba, pala y carreta en mano.

    LA PRENSA realizó un recorrido por estas zonas para constatar el estado en que se encuentran a casi 60 días del paso de la primer tormenta tropical por el país el pasado 4 de noviembre.

    En Chamelecón, la mayor afectación sigue estando en la colonia Sabillón Cruz, adonde vecinos sufren no solo por tener sus calles sucias, sino también por los derrames de aguas negras que hay en gran parte de la colonia.

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    “Aquí estamos limpiando porque no queda de otra. En otro tiempo anduviéramos en la playa o quizá durmiendo, pero nunca nos imaginamos que íbamos a estar en estas. Es doloroso, pero qué le vamos a hacer”, dijo Mercedes Bonilla, moradora del sector.

    Los pobladores agradecieron el apoyo brindado por el Gobierno con la operación “No están solos”, pero a su vez pidieron redoblar los esfuerzos para que puedan tener un pronto retorno a su hogares.

    Los damnificados sustituyeron los zapatos nuevos por las botas y los tradicionales viajes a la playa del primero de enero fueron reemplazados por un día más de limpieza.
    En la Céleo Gonzales, los trabajos avanzan en un 45% y poco a poco más familias están ubicándose de nueva cuenta en su viviendas, mientras que las maquinarias continúan con la remoción de escombros que aún están en las calles.

    El avance más significativo está en la Rivera Hernández, donde ya casi el 80% del sector está libre de suciedad y el 90% de residentes están en sus casas.

    “Gracias a Dios conservamos nuestro techo y lo que nos queda es mejorarlo otra vez. Tenemos fe de que nos vamos a levantar pronto porque somos un pueblo luchador y fuerte”, declaró Orlin Paz, vecino de la Rivera.