“Tenemos colegas casi en situación de calamidad”. Con esta frase, el doctor Harold Tábora, presidente de la Asociación de Médicos del hospital Mario Rivas, describió la difícil realidad que enfrenta el gremio, que el pasado 1 de junio retomó las asambleas informativas para exigir el pago de salarios atrasados y el cese de despidos.
El dirigente confirmó que las acciones continúan este martes y que se mantendrán hasta obtener respuestas concretas. Según explicó, los médicos han otorgado múltiples prórrogas a la Secretaría de Salud, pero aseguran que los acuerdos alcanzados siguen sin cumplirse.
En declaraciones a medios sampedranos, Tábora señaló que la situación económica de muchos profesionales de la salud se ha vuelto insostenible. Algunos acumulan más de cinco meses sin recibir salario, lo que incluso les dificulta cubrir gastos básicos.
“Es un poco injusto. Hemos seguido asistiendo a nuestros centros de trabajo y atendiendo a los pacientes, pero hay colegas que enfrentan dificultades hasta para movilizarse porque no cuentan con recursos económicos”, expresó.
El representante gremial recordó que las asambleas informativas han sido suspendidas en al menos dos ocasiones como muestra de buena voluntad, luego de que las autoridades de la Secretaría de Salud se comprometieran a atender las demandas del sector. No obstante, afirmó que esos compromisos aún no se han concretado.
Las demandas del gremio médico
Entre las principales exigencias figuran el pago del reajuste salarial por Índice de Precios al Consumidor (IPC), el reconocimiento del bienal correspondiente a 2026, la absorción de médicos que laboran bajo modelos descentralizados, la emisión de acuerdos pendientes para personal que trabajó durante la pandemia y el desembolso de salarios atrasados que, en algunos casos, superan los cinco meses.
A estas demandas se suma la preocupación por los despidos de profesionales de la salud. Tábora indicó que, tras las negociaciones de Semana Santa,concediero una prórroga para que Salud revisara los expedientes y reintegrara a los doctores que fueron despedidos.
Sin embargo, aseguró que el pasado 29 de mayo varios centros asistenciales del país reanudaron la entrega de notificaciones de cancelación laboral a profesionales de la salud.
“Tenemos colegas que llevan hasta ocho meses sin recibir salario. Una colega falleció recientemente, era madre soltera y murió esperando el pago de los cinco meses que le adeudaban”, manifestó.
Tábora hizo referencia al caso de la doctora Jenifer Soto, de 36 años, quien laboraba bajo contrato en el hospital Santa Teresa de Comayagua. Según personas cercanas, días antes de su fallecimiento, ocurrido el 12 de mayo, viajó a Tegucigalpa para gestionar su situación ante las autoridades sanitarias y regresó con la promesa de que recibiría el pago pendiente en poco tiempo.
El pasado 31 de mayo, el Colegio Médico de Honduras (CMH) convocó nuevamente a asambleas informativas a nivel nacional a partir del 1 de junio, al denunciar el incumplimiento de los acuerdos suscritos por parte de la Secretaría de Salud.
Además del pago de salarios y el reintegro de médicos despedidos, la organización exige la firma de contratos pendientes, el respeto a la estabilidad laboral y el pago de cesantías a médicos jubilados.
El CMH aclaró que las medidas no representan una suspensión total de servicios, ya que las emergencias y áreas críticas continúan operando con normalidad para garantizar la atención de los pacientes.
La reactivación de las asambleas marca un nuevo episodio en una lucha que inició en marzo. Aunque la Secretaría de Salud y el Colegio Médico alcanzaron acuerdos en abril, lo que permitió suspender las protestas en dos ocasiones, los médicos sostienen que persisten los incumplimientos.
Mientras no se presenten soluciones concretas, el gremio advirtió que mantendrá las asambleas informativas en defensa de sus derechos y que, de ser necesario, intensificará las acciones de protesta y saldrán a las calles, tal como lo ha hecho recientemente el sector magisterial.