La primera brigada de cirugía cardiovascular pediátrica del programa Sanando Corazones, en el hospital Mario Catarino Rivas, está transformando la vida de 16 pacientes que hoy tienen una nueva oportunidad gracias al esfuerzo de las fundaciones Mensajeros de la Paz Honduras, Infancia Solidaria de España y el personal médico local.
Así lo dieron a conocer este martes autoridades del centro asistencial durante la conferencia de prensa, en la que celebraron los avances de este programa que busca salvar vidas en la zona norte del país.
Durante su intervención, el vicepresidente de Mensajeros de la Paz Honduras, Juan Bendeck, destacó que esta jornada es el resultado de un arduo trabajo sostenido y planificado en beneficio de la niñez hondureña, en el que no han escatimado esfuerzos.
"No se trata de operaciones improvisadas, hay un arduo trabajo detrás de estas brigadas. La fundación por ejemplo, tiene que darle mantenimiento permanente al equipo, para que cuando vengan los amigos de España este equipo esté en óptimas condiciones", dijo.
Bendeck informó que ya se han realizado con éxito 12 de las 16 cirugías programadas para esta brigada, que inició el lunes 16 de febrero con la evaluación médica de los pacientes.
"Son niños de cero a 18 años de edad. Gracias a Dios todo ha sido un éxito, estamos contentos, pero sobre todo motivados y con más energía para continuar con este proyecto, si Dios lo permite en febrero del 2027 estaremos realizando una segunda brigada", adelantó.
Por su parte, la cirujana cardiovascular Tomasa Centella, líder del equipo médico español, expresó que "nada se consigue si no se ha soñado antes", y que la visión de traer a Sanando Corazones al hospital Mario Rivas inició hace dos años con Pepo Díaz, fundador de Infancia Solidaria, y Bárbara Ortiz, directora de Mensajeros de la Paz, cuando se encontraron en San Pedro Sula y soñaron con llevar la cirugía cardíaca infantil a la zona norte de Honduras.
Centella también resaltó el compromiso del equipo médico y de todas las personas que han contribuido, tanto en Honduras como en España, mediante la recaudación de fondos, apoyo logístico o cubriendo sus puestos de trabajo mientras se encuentra en el país realizando estas intervenciones.
Añadió que, además de devolverle la esperanza de vida a este grupo de niños, esta brigada busca demostrar que es posible realizar este tipo de cirugías en el hospital, con el objetivo de que se asignen recursos y se consolide el servicio de forma permanente.
En tanto, la cónsul honoraria de España en Honduras, María Isabel Rodríguez, expresó su orgullo por la labor de los profesionales españoles. "Pocas veces me he sentido tan inmensamente orgullosa de ser española y orgullosa de mis compatriotas. Me siento sumamente conmovida, quiero enviar un abrazo solidario a los niños y sus padres que están viendo una nueva luz", manifestó.
Mientras que Bárbara Ortiz, directora de Mensajeros de la Paz Honduras, apuntó que el objetivo no es solo realizar cirugías, sino fortalecer las capacidades locales y crear las condiciones para que el hospital pueda ofrecer este servicio de forma autónoma en el futuro.
Ortiz detalló que el programa requiere coordinación con instituciones públicas, privadas y organismos internacionales, así como la búsqueda de recursos y alianzas. Añadió que el mayor éxito será el día en que el equipo local pueda continuar salvando vidas sin depender completamente de brigadas extranjeras.
El doctor Keibhim Orellana, cirujano cardiovascular del Mario Rivas explicó que la preparación de esta brigada tomó aproximadamente seis meses y que están interviniendo a pacientes con cardiopatías como comunicación interauricular, comunicación interventricular, tetralogía de Fallot, coartación de aorta y drenajes anómalos de venas pulmonares.
Destacó que para el hospital esta brigada significa mucho, ya que estos procedimientos son inaccesibles para muchas familias debido a su alto costo, por lo que "este tipo de iniciativas representa una oportunidad invaluable".
Entre las historias que reflejan el impacto del programa está la de Mileydi Sarahí Díaz, una niña de siete años originaria de Santa Bárbara, quien recibió el alta médica este martes.
La cardióloga española Marta Yagüe explicó que la menor presentaba una comunicación interauricular y una estenosis del ventrículo derecho, una combinación poco común que ponía en riesgo su vida.
Su madre, Yolanda Maribel Quintano, relató que conocieron de la brigada gracias a un cardiólogo pediatra que labora en el hospital y que esta es una oportunidad única para su familia.
"No alcanzan las palabras para agradecer. Ingresamos el jueves y el trato ha sido excelente. Ya habíamos cotizado la cirugía en otro lado y nos dijeron que costaba más de un millón de lempiras, una cifra que no podíamos pagar", expresó.
Para familias como la de Mileydi, estas brigadas representan más que una intervención quirúrgica, significan la posibilidad de ver crecer a sus hijos, de recuperar la esperanza y de imaginar un futuro que antes parecía inalcanzable.
Cabe destacar que el equipo médico español está integrado por 17 profesionales de la salud, entre ellos tres cirujanos cardiovasculares, dos anestesistas, dos fisioterapeutas, un instrumentalista, una cardióloga, tres médicos intensivistas, tres enfermeras intensivistas y una perfusionista.