El precio que se debe pagar por el servicio de energía cada vez es más alto y representa un gasto significativo en la economía familiar cada mes.
Por esta razón es importante aprender a reducir el consumo energético, y de esta manera conseguir ahorrar dinero.
Sandra Rivera, ingeniera eléctrica de la organización PESIC, la cual promueve el ahorro de energía, dio a conocer seis pasos simples que se pueden implementar para bajar los gastos por este servicio en el hogar.
Aires acondicionados
“No se deben comprar aires acondicionados de segunda, porque se está adquiriendo un aparato de bajo costo, pero de alto consumo, así que mejor hacer un esfuerzo extra y buscar un aire acondicionado de alta eficiencia. Al comprarlo se invertirá más, pero se gastará menos en el pago de luz. Se tiene que ser racional en el uso de estos aparatos, y la temperatura en que se debe usar es entre 22 ó 23 grados hasta 25 ó 26”, dijo.
Planche de una sola vez
“Se debe comenzar con las prendas que requieren mayor temperatura para ser planchadas, como los jeans o ropa de algodón, ya que ahí se consume más energía. Después se continúa con las otras prendas que requieren menos temperatura, para ir bajando el consumo.
Además se debe tratar de planchar sólo una vez por semana, o sea toda la ropa en un día.
También es recomendable usar planchas más modernas, porque consumen menos energía”.
Aprenda a usar su estufa
Rivera dice que “lo mejor es usar una estufa de gas, pero quien no puede, y tiene una de las eléctricas no debe poner tan alta la temperatura para preparar los alimentos, sino usar una temperatura moderada, porque una de las deficiencias que tienen las estufas eléctricas es que la resistencia no es fácil de regular y los controles no son tan precisos.
Además, se debe usar la resistencia según sea el tamaño de la olla, y no usar, por ejemplo, una resistencia grande para cocinar algo pequeño. También se debe usar el calor residual, que es el que queda cuando uno apaga la estufa eléctrica y deja caliente la resistencia que se va enfriando de a poco, entonces se debe aprovechar ese calor para cocinar”.
Comprar focos de ahorro
“Hay que sustituir todos los focos incandescentes por focos ahorradores, ya que el incandescente gasta la mayoría de energía en calor. Sin embargo, con los focos de ahorro hay que tener el cuidado de saberlos desechar, porque tienen mercurio, que es malo para el organismo.
Este mercurio sale en forma de polvillo cuando uno de estos focos de ahorro se quiebra. Si esto sucede en una habitación, uno debe abrir las ventanas y salir inmediatamente, y regresar después de un rato.
Para recoger los pedazos hay que usar papel periódico y envolverlos ahí, y luego meter los restos en una bolsa plástica, para evitar riesgos”, afirmó Rivera.
La refrigeradora
“No hay que pasar abriendo tan seguido la refrigeradora, por eso hay que tratar que cuando uno va a la refrigeradora ya se tenga pensado todo lo que se va a sacar y a necesitar.
No se deben meter además alimentos tan calientes, pues se hace trabajar más al compresor, que es el que consume energía.
Otra cosa es que la refrigeradora tiene que estar al menos separada un pie de la pared para que haya ventilación y se disipe el calor”.
Lavando y ahorrando
“Con las lavadoras se debe tratar de hacer una o dos lavadas para la ropa de toda la familia.
Otra cosa a tener en cuenta es que no hay que usarla por dos trapitos, ni tampoco hay que usarla sobrecargada, porque al final se usará más agua, más energía y más detergente, y además quedarán mal lavadas”, declaró la ingeniera eléctrica.