08/08/2022
05:48 PM

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Sismo: Honduras está asentada sobre múltiples fallas

Un temblor de 5.9 grados y cinco réplicas -una de 5.4 grados- alarmaron ayer a los hondureños. Honduras está sobre activa zona geológica.

San Pedro Sula

Un sismo de 5.9 grados en la escala de Richter ocurrido ayer a las 9:17 de la mañana y sus consecuentes réplicas, registradas en el transcurso de la hora siguiente, recordaron a los hondureños lo expuestos que estamos a este tipo de fuerzas de la naturaleza.

Jorge Aguilar, del departamento de sismología de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), confirmó que los seis temblores suscitados ayer se produjeron al norte de Tela y al oeste de Islas de la Bahía.

Los movimientos sucedieron en este orden: el primero y principal, de 5.9 grados, ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros a las 9:17 am; el segundo, de 5.4 grados, ocurrió a 17 kilómetros bajo la tierra a las 9:33 am; y el tercero de 5.0 grados a 3 kilómetros de profundidad a las 9:46 am.

Monitoreo

En el sitio http://catac.ineter.gob.ni/ se pueden monitorear en tiempo real todos los sismos que ocurren en la región centroamericana.

El cuarto de 4.5 grados fue a un kilómetro de profundidad a las 10:12 am y un quinto de 4.1 grados a un kilómetro de profundidad en la bahía de Tela.

Este último fue reportado por el Centro de Asesoramiento de Tsunami para América Central (Catac) del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Todos ellos sucedieron en el sistema de fallas de Islas del Cisne, que es una prolongación de la falla del Motagua, en lo que se conoce como la interacción de las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe. A las 2:25 pm se registró el sexto y último movimiento: de 4.1 grados, con profundidad de 10 kilómetros.

No es la primera vez que tiembla en Honduras justamente en ese punto del mar.El sismo de mayor intensidad de los últimos años ocurrió en la década antepasada.

El 28 de mayo de 2009 la tierra se estremeció con tal intensidad, que el terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter sacudió al país durante 30 segundos y pudo sentirse además en Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Belice; e inclusive Cancún y Chetumal en México.

En algunas escuelas también llamaron a los padres de familia para que recogieran a los niños que sintieron los sismos de ayer. Fotos: Yoseph Amaya y Moisés valenzuela

Ese terremoto se produjo a una profundidad de alrededor de 10 km en una zona de fallas transformantes situada en la Fosa de las Caimán que forma el límite tectónico entre la Placa Norteamericana y la Placa del Caribe, y continúa hasta la falla del Motagua.

Causó al menos siete muertes y cuantiosos daños materiales, principalmente, en el valle de Sula.Otro sismo potente también sucedió ahí en 2018 y tuvo una magnitud de 7.6 grados.

Población con temor

Luego del primer sismo, la población tomó las medidas de precaución debido al fuerte remezón.

Fernando Madrid, de 13 años, se encontraba en su escuela en la clase de Ciencias Naturales cuando comenzó a temblar.Gracias a que estaba con la maestra que mejor conoce el tema, fue instruido de inmediato, junto a sus demás compañeros, para no entrar en pánico.

“La maestra nos pidió que nos tranquilizáramos. Al inicio sentimos miedo porque todo se movió. Ella nos enseñó cómo ponernos a salvo durante un terremoto y nos dijo que al formar el triángulo de la vida, apoyados en la esquina de una pared, nos podríamos proteger en caso de que las cosas se cayeran”, dijo el estudiante sampedrano.

Luego de la tercera réplica, las clases fueron suspendidas y los niños enviados a sus casas o fueron recogidos por sus padres, principalmente en San Pedro Sula, Tela e Islas de la Bahía, donde se reportó más fuerte la mecida de la tierra.

Aunque no se reportaron incidentes, se pudo conocer a través de las redes sociales que muchas personas evacuaron edificios altos y oficinas públicas, por temor a nuevas réplicas. Y aunque estas sucedieron, no se reportaron incidentes.

Así se produjeron

Maynor Ruiz, geólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, explicó a LA PRENSA Premium cómo se produjeron los sismos de ayer.

“El sistema de fallas donde tembló ayer es transformante, eso quiere decir que es la zona donde dos placas tectónicas entran en contacto, en este caso la placa de Norteamérica con la placa del Caribe, pero el contacto no es de choque ni de separación, sino que son roces entre las dos placas. Esto origina acumulación de energías en algunas secciones de la zona de roce, que con el tiempo se va acumulando, lo que presiona a una placa sobre la otra, y al final se rompe esa zona de acumulación y se libera energía que nosotros percibimos como sismo”, expuso.

El experto señaló que esas acumulaciones de energía no son tan activas como las que suceden en el océano Pacífico, donde chocan dos placas y se producen sismos más violentos o de mayor intensidad, aunque ya ha habido terremotos como el de 2009 con resultados catastróficos.

El experto añadió que la probabilidad de que nuevos sismos sucedan es alta.“Estos sistemas generalmente están en constante actividad. Ahorita se liberó energía, pero ya comenzó a acumularse de nuevo. Son sistemas activos que están constantemente acumulando energía.De momento consideramos que el evento de 5.9 es el principal y la tendencia que lleva es a reducir la energía. Podemos considerar que el sismo principal ya ocurrió”.

Ruiz señaló que la posibilidad de que sucedan tsunamis, después de sismos en esta región del mundo, es poco probable.“El Centro Nacional de Tsunamis del Instituto Geológico de Estados Unidos es el que emite las alertas, pero debido al mecanismo en que se origina la zona de choque de estas dos placas, Norteamérica y Caribe, la generación de tsunamis es muy poco probable porque el movimiento de las placas es más horizontal, en cambio, en las zonas de subducción, la actividad es vertical y la ruptura vertical es la que genera olas de tsunami”, explicó.

Zona de fallas

Sobre cuántas fallas sísmicas hay en Honduras, el experto aseguró que “son cientos porque hay fallas que pueden medir 100 km o 200 km y otras que solo pueden medir un kilómetro”.

Precisó que todo depende de cómo las califiquen y sí, los temblores ocurren constantemente, quizás en menor magnitud, pero como no tenemos el equipamiento necesario para poder medir los de menor magnitud, por eso se ignoran.

“Pero es algo que está ocurriendo todos los días en la zona norte como en la zona sur. Sí están ocurriendo”, aseveró.Para poder establecer la recurrencia en que suceden los temblores se requiere que Honduras tenga una red sísmica funcional que pueda cubrir todo el país.

“Lo que estamos haciendo es que hay tres estaciones sísmicas que son las que tiene Copeco y que funcionan. El resto de las estaciones sísmicas que nos pueden dar información corresponden a los observatorios sismológicos de otros países. Entonces, nosotros estamos dentro de una red que se llama Catac. La precisión del sismo depende de su ubicación y magnitud, y fue por eso que se pudo identificar los de ayer”, explicó.

“Pero con sismos más pequeños no hay medición -recalcó-, el llamado más bien es a las autoridades para que colaboren en establecer más redes sísmicas para poder conocer cuáles son esas fallas que realmente puedan generar un peligro para la población y poder establecer zonas que tengan riesgos sísmicos y tener una mejor respuesta cuando ocurren estos eventos”.

En edificios de gran tamaño como bancos y de apartamentos, la ciudadanía evacuó por temor a más temblores.

“Lo que preocupa son las obras informales”: Silvio Larios, director ejecutivo de la Cámara Hondureña de la Construcción (Chico)

“Puedo decir que en Honduras tenemos excelentes y formidables ingenieros estructurales de varias generaciones con nivel de maestría y doctorado que han dejado su huella en grandes proyectos emblemáticos. Estas son obras debidamente inscritas en cada una de las municipalidades, como San Pedro Sula y ciudades aledañas, y el Distrito Central, donde se construyen estás edificaciones arriba de los seis o siete pisos. Ahora vemos edificios como los del Centro Cívico, que tiene más de 20 pisos, y se están volviendo una costumbre. Estos edificios cumplen con todas las condiciones y las especificaciones de calidad de los materiales.

No se bromea con este tipo de construcciones, por eso el alto costo de las mismas. Entonces hay un mayor grado de tranquilidad, en cuanto a diseño y construcción, porque estas son obras que se hacen responsablemente con ingenieros y personal certificado. Lo que preocupa son las obras informales que no son revisadas o diseñadas por un profesional de la arquitectura o la ingeniería, que son personas con niveles básicos de conocimiento porque usualmente aquí se construye con base a la experiencia de algún maestro de obra o un albañil, con lo cual sí se van a ver reflejada situaciones que podrían generar un alto riesgo.

En el caso de Tegucigalpa, aún más por la topografía del terreno, hay mucho más riesgo porque hay también muchas fallas geológicas y a pesar de eso, muchas personas insisten en construir en las áreas aledañas. ¿Pero qué sucede cuando tiembla? Cuando tiembla no solo es en el área de la falla, sino que también en todas sus zonas de alrededor. Honduras no es un país de gran actividad telúrica, sino que usualmente es un país tranquilo. No así Nicaragua, El Salvador y Guatemala que sí tienen mucha mayor actividad en grados muchos más considerables.

Nosotros hemos visto que obras que son bien diseñadas, bien construidas y bien supervisadas van a poder soportar sismos, como los de ayer o un poco más intensos.Ahora, si se llega a venir un sismo de mayor magnitud, hay cosas que por muy bien construidas, diseñadas o supervisadas que puedan estar, el poder de la naturaleza es tal que podrían derrumbarlas. Tal vez un temblor de 7.8 no se sabe. Cuando uno construye lo hace para mitigar el daño que pueda suceder. No sucede igual en las obras que se registran en el sector informal, donde vemos muros que construyen en laderas muy empinadas y en suelos muy inestables o que son en barrancos”.