17/05/2022
05:50 PM

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Cortes de energía son inevitables este año en Honduras

La estatal eléctrica no cuenta con los recursos para invertir en los sistemas de transmisión y distribución, advierte comisión de transición del nuevo Gobierno.

San Pedro Sula, Honduras.

El equipo de transición del Gobierno de la presidenta electa, Xiomara Castro de Zelaya, aseguran tener la certeza sobre qué debe hacerse para atender la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), pero su solución no será a corto plazo.

Con un acumulado de deuda de 82,029 millones de lempiras (equivalente al 14% del producto interno bruto del país), la situación de la estatal eléctrica constituye el principal desafío financiero, ambiental y de transparencia para el desarrollo y la sostenibilidad de Honduras, coinciden expertos.

“Este Gobierno que está saliendo ha tenido seis años para hacerle frente a la situación financiera de la Enee, y no se puede esperar que al llegar el próximo Gobierno se resuelva, porque las causas son varias”, refirió el economista Claudio Salgado.

Ante la crisis económica que atraviesa la estatal, misma que representa considerables perjuicios para las finanzas del Estado de Honduras y el bienestar general de la población, las autoridades del actual Gobierno han implementado medidas con el fin de aliviar dicha problemática; pero la ruta hasta ahora avizora que será inevitable un endeudamiento insostenible.

“El problema de la Enee no se resuelve de un día para otro. Es un problema que se ha venido agrandando a lo largo de 12 años, y por lo tanto la solución no es a corto plazo”, advirtió Pedro Barquero, integrante del equipo de transición del nuevo Gobierno, quien estimó que solucionar los problemas “puede tomar entre ocho y 10 años”.

Respecto a lo planteado en la Ley General de la Industria Eléctrica (LGIE), vigente desde 2014, pero aún sin operar, las autoridades del nuevo Gobierno aseguran que la escisión de la estatal eléctrica será de tres empresas 100% públicas.

“No va a haber participación accionaria de privados en esas empresas”, destacó Barquero.

Según la comisión de transición, dividir a la estatal en las funciones de generación, transmisión y distribución de electricidad facilitará las operaciones para financiar las inversiones que serán necesarias en el futuro.

La estatal ENEE se dividirá en tres empresas públicas.

Sin embargo, advirtió Barquero, “la situación es tan crítica que no hay manera de evitar buscar financiamiento. Entre distribución y transmisión se tienen que invertir alrededor de 800 millones de dólares en los próximos cuatro años, y si eso no se hace, nos vamos a quedar sin energía eléctrica en el país a lo largo de los próximos cuatro años, y la Enee no tiene tales recursos”.

De acuerdo con Barquero, como en su momento no se hicieron las inversiones oportunas en distribución y transmisión, “este año vamos a tener cortes de energía. No hay forma de evitar los cortes de energía de este año”.

Pero de comenzarse con las inversiones este año, “podemos evitar que en 2023 tengamos cortes de energía eléctrica”.

En declaraciones a medios de comunicación de la capital, Barquero señaló: “No es una sola cosa la que va a resolver el problema de la Enee”.

A través de reuniones con diferentes sectores vinculados a la industria eléctrica de Honduras, la comisión de transición ya ha identificado puntos prioritarios de interés.

Entre los indicadores a atender con urgencia destacan la necesidad de reperfilar la deuda; la revisión de la política de subsidios; la renegociación del contrato con la Empresa Energía Honduras (EEH, “para lo cual ya hicimos los acercamientos iniciales con la empresa y ya tuvimos un par de pláticas. Ellos están de acuerdo en sentarse en la mesa para tratar de encontrar una solución óptima para el país”, dijo Barquero.

Cortes de energía son inevitables este año en Honduras

También la renegociación de los contratos de generación, los cuales, a criterio del equipo de transición, tienen una serie de beneficios “que no son justos en este momento de emergencia”.

La estatal eléctrica pierde unos L20 millones al día

En criterio del empresario generador de energía eléctrica Samuel E. Rodríguez, a casi ocho años de la entrada en vigor de la Ley General de Industria Eléctrica (LGIE), “el pueblo, los empresarios y aun el Gobierno saliente desconocen sus beneficios”.

A través de un mensaje en sus redes sociales, el empresario consideró que iniciar 2022 con un aumento del 25 al 37.5% en el coste de la tarifa eléctrica significa un “fracaso total por el mal manejo de la estrategia y política de energía por parte del Gobierno saliente”.

Para Rodríguez, “los que se van no le jugaron limpio a Honduras. Confío que el Gobierno entrante aprenda las lecciones que nos dejan estos años y no repetir los errores”. Según él, el incremento a la tarifa de energía “obedece al precio real de la energía y producto del pésimo manejo de la empresa de todos, Enee, y la falta de voluntad política del actual Gobierno”.

Recuperar la ENEE es uno de los principales retos del Gobierno de Xiomara Castro.

Según el empresario, la única salida “es trabajar de la mano con el nuevo Gobierno y que esto no vuelva a ocurrir. Sí hay esperanza”, aseguró al recordar que recién se logró registrar de forma pública la primera empresa que será agente comercializador de energía “y con este hito vienen más empresas comercializadoras que competirán en ofrecer soluciones energéticas a los consumidores calificados”. Respecto a la crisis que atraviesa la estatal eléctrica, Rodríguez consideró que la Enee “tiene retos grandes de ordenar la casa, y otro reto es que debe competir con el sector privado en nuestro nuevo mercado eléctrico nacional. La competencia legal es sana y vamos a lograr bajar precios”.

El ingeniero electricista de profesión dijo que confía plenamente en el trabajo que realizará la presidenta electa, Xiomara Castro de Zelaya.

“Tengo la confianza plena que será un buen Gobierno, porque va a llamar a la austeridad, a administrar bien y a sacar provecho a cada lempira que entre en este Gobierno”.

El empresario recordó que en promedio, la estatal eléctrica pierde 20 millones de lempiras al día; pero “acaso usted mira a alguien del Gobierno desesperado con esa pérdida, no, porque no es su dinero, simplemente no le duele”.