21/05/2024
04:36 PM

Drama: se levantan a las 3:00 am a buscar empleo en portones

En plena madrugada centenares de jóvenes hacen fila para obtener un trabajo en las centrales de confección ubicadas en los parques industriales de San Pedro Sula.

San Pedro Sula

Con ojos cansados y los estómagos vacíos, las hermanas Lincy Rivera (26) y Yorleni Aguilar (20) encabezan una fila de jóvenes formada en las afueras de Zip San José en la Capital Industrial con la esperanza de conseguir un empleo y llevar el sustento a su casa.

El reloj aún no marca las 4:00 am y pese a no tener un contacto o una cita, estas jóvenes oriundas de la colonia Valle de Sula 2, de San Pedro Sula, se levantaron a las 3:00 am para ir en busca de esa oportunidad que las ayude a agenciarse de recursos y que les facilite terminar su educación media, ya que ambas, por diversos factores, solo cursaron hasta el segundo de ciclo común y Lincy tiene tres hijos que dependen de ella.

Las jóvenes supieron que un día antes de presentarse al portón, la compañía empleó a 20 mujeres y tras mucho tiempo entre trabajos mal pagados y estar completamente desempleadas, sienten esperanza y motivación.

La crisis derivada del covid-19 ha encrudecido la situación para cientos de miles de personas. Según el último boletín económico de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), el 57.3% de personas que aún están desocupadas llevan más de seis meses buscando empleo.

“Tengo como un año sin trabajar. Todo este tiempo que hemos estado desempleadas nos hemos sustentado por el apoyo de la familia. La situación está complicada, más después de la pandemia, cuesta encontrar trabajo”, comentó Lincy, quien ha madrugado en varias ocasiones para buscar empleo en Zip San José.

Yorleni, por su parte, indicó que tiene casi tres meses desempleada y que considera a la maquila la mejor opción, porque ella al igual que muchos, trabajaba como dependiente en una zapatería, pero pagan mal y con horarios extensos.

“Con los pasajes y los gastos no ajustaba, pero luego hicieron recorte y me sacaron. Hoy tengo la esperanza de encontrar empleo para poder estudiar y graduarme”, agregó.

Empleo

El 80% de la mano de obra de la maquila se concentra en San Pedro Sula, Villanueva, Choloma, Naco/Quimistán, y el otro 20% en Tegucigalpa y alrededores.

El año pasado, la industria maquiladora generó 180,000 empleos, lo que representa un incremento de 10,000 plazas comparado con 2020.

El 51% de empleos generados por maquilas son ocupados por mujeres en situación de vulnerabilidad social, según estudio del CDM a 2020.

Es justamente el subempleo del que hace referencia la joven el principal problema del mercado laboral nacional, puesto que no solo está vinculado con un empleo precario, también incide directamente en la pobreza.

Según la Unah, siete de cada 10 personas trabaja en el sector informal, es decir, subempleadas.A unos metros recostada sobre el muro, y cubierta con una chumpa, está Johana Stefany Villanueva Hernández (19), quien dejó a sus gemelas de 6 meses, Eilyn y Ailyn, a cargo de unos familiares para ir en busca de un puesto en la maquila.

La joven de barrio Cabañas ha trabajado por dos años en el taller de su pareja, en el cual elaboran muebles de madera, pero para tener mayores ingresos para su familia busca trabajo saliendo de madrugada para estar entre los primeros.

“Me levanté a las 2:00 am para encabezar la fila. En maquila no tengo experiencia, pero sí en cocina y carpintería.Quiero probar porque necesito el trabajo, tengo muchos deseos de aprender. Aunque tengamos nuestro negocio nos vemos en dificultades, las ventas bajan y las cosas están caras, los clientes no entienden que los precios deben subir”, refirió la joven madre.

La realidad de Johana Stefany es también la de una de cada cuatro hondureñas que se han convertido en madre antes de los 20 años, un factor del ciclo de reproducción de la pobreza, porque al sumarse su condición de mujer, el acceso a empleo de calidad se vuelve más difícil.

El Banco Mundial ha alertado la baja participación de las mujeres como características del mercado laboral nacional: solo el 47% de las hondureñas en edad de trabajar está empleada.

Empleo digno

En la misma fila, el conductor de taxi vip Julio César Ortiz Orellana (34), también salió de madrugada de la Rivera Hernández para buscar una oportunidad, ya que sus ingresos actuales son insuficientes.

“Tengo más de dos años de no trabajar, desde que inició la pandemia. He subsistido gracias al taxi. Busco ayudar a mi hijo César Eduardo. La maquila es mejor que otros lugares por los beneficios de ley. Tengo tres años de experiencia en este sector”, comentó el sampedrano.

De no encontrar un empleo formal pronto, Ortiz enfrentará otra realidad: ofertas de empleo cada vez más limitadas para mayores de 35 años, una situación que a medida pasa el tiempo solamente se agrava, pese a que la persona tenga experiencia y esté calificada.

Según estimaciones de sindicatos, apenas dos de cada 10 vacantes de empleo que abren las industrias en Honduras van dirigidas a mayores de 40 años.

En Zip Calpules, en el peaje del bulevar del Este, Katherine Maradiaga (25), sostiene un folder con sus papeles en el interior y también se muestra positiva porque ha logrado una entrevista de trabajo. “Llegué a las 5:30 am al plantel, pero me levanté a las 2:00 am porque tengo un hijo de un año y medio y me demanda tiempo”, comentó la joven.

Al verse desempleada por bastante tiempo, Maradiaga no se cruzó de brazos y genera dinero a través de un pequeño negocio de animación de cumpleaños infantiles denominado “El divertido show de Kathy” , a los cuales acude disfrazada de payasita. “Me he sostenido con eso, pero necesito el trabajo”, puntualizó.

de las personas ocupadas en Honduras están en condición de empleo favorable, es decir, devengan un salario acorde a la ley y los beneficios adicionales como Seguro Social y RAP.