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Un contrato por 2,360 millones de lempiras fue otorgado a la constructora mexicana Prodemex para ejecutar la tercera y última etapa del Hospital General de Santa Bárbara, pese a que la adjudicación no fue publicada en los portales estatales de transparencia y a que la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) no tenía, en ese momento, la capacidad financiera para cumplir con obligaciones básicas del proyecto, como el pago del anticipo de obra.
Documentos, reportes financieros y comunicaciones en poder de la Unidad de Investigación de LA PRENSA Premium revelan que la empresa asumió la ejecución bajo el contrato SIT-CO-461-2025, un documento que no aparece disponible en HonduCompras ni en ningún otro portal público, pero que fue citado por la propia constructora en informes de avance y bitácoras de campo.
Un acta de cancelación de licitación, un nuevo proceso registrado a medias, una publicación institucional en redes sociales y reportes internos son lo único que consta públicamente sobre la millonaria adjudicación a favor de la compañía mexicana para finalizar la obra gris del hospital, un proyecto que terminó paralizado por el actual Gobierno tras una orden judicial.
La administración actual decidió interrumpir los trabajos en este y otros dos hospitales ejecutados por la SIT —el de Ocotepeque y el de Salamá, Olancho— en acato a una resolución judicial. Mientras tanto, el Ministerio Público (MP) investiga los proyectos.
El presupuesto global destinado para la construcción de los hospitales de Santa Bárbara, Salamá y Ocotepeque asciende a unos 7,600 millones de lempiras. Esta partida presupuestaria estuvo bajo la gestión directa del entonces secretario Octavio Pineda durante su periodo al frente de la institución.
El interés de la firma extranjera en el proyecto comenzó a inicios de 2025, luego de que la SIT girara invitaciones limitadas como parte de una contratación directa.
El 14 de marzo de ese año, la empresa Promotora y Desarrolladora Mexicana de Infraestructura S.A. de C.V. —Prodemex Infraestructura—, representada por Ángel Boullosa Rodríguez, acudió a la Secretaría de Infraestructura y Transporte para la apertura de ofertas de la contratación directa CD-SIT-013-2025.
Este proceso correspondía a la tercera etapa de la construcción y puesta en marcha del Hospital General de Santa Bárbara, debido a que la ejecución de las obras fue fragmentada en varios contratos.
Según cifras y documentos revisados por este medio, esta tercera etapa representaba la obra gris clave y final: completar la infraestructura, acabados, sistemas electromecánicos, instalaciones especiales y puesta en funcionamiento, absorbiendo hasta el 70% del costo total del inmueble médico.
En la puja participaron dos competidores más: Global Mexicana de Infraestructura SAPI de C.V., representada por Alejandro Ávalos Tejeda, con una oferta de 3,641 millones de lempiras; y la compañía asiática China Machinery Engineering Corporation (CMEC), con una propuesta de 3,290 millones de lempiras. La cotización de Prodemex se fijó en 3,055 millones de lempiras.
Según informes revisados por este medio, la infraestructura de Santa Bárbara sería la más costosa, con un presupuesto proyectado de 4,402 millones de lempiras. El hospital de Ocotepeque está valorado en L1,635 millones y el de Salamá en L1,613 millones.
Para su ejecución y ante la dimensión de las obras, la SIT decidió fragmentar los trabajos por componentes y fases, llegando a repartir hasta 47 contratos; LA PRENSA Premium localizó 33 de estos.
El proceso administrativo para la tercera fase del hospital de Santa Bárbara se interrumpió dos semanas después de la apertura de ofertas.
El 31 de marzo de 2025, la secretaría emitió el oficio SIT-SDE-1053-2025 para notificar de forma oficial a los participantes la anulación del concurso.
En el documento, la institución plasmó de manera textual: “El motivo de la presente es para informarle que el Proceso de CONTRATACIÓN DIRECTA No. CD-SIT-013-2025, correspondiente al Proceso: ‘CONSTRUCCIÓN, EQUIPAMIENTO Y PUESTA EN MARCHA DEL HOSPITAL GENERAL DE SANTA BÁRBARA, ETAPA III’ ha sido CANCELADO”.
La secretaría justificó la decisión argumentando fallas técnicas en las bases del concurso. De acuerdo con el oficio estatal, “esta decisión se basa en la reformulación de los alcances establecidos para este Proyecto, es importante asegurarse de que las especificaciones sean claras y propicien un desarrollo exitoso del proyecto”.
A pesar del carpetazo institucional, la SIT lanzó dos semanas después, el 10 de abril, un nuevo proceso para la tercera etapa del proyecto, bajo la contratación directa CD-SIT-033-2025.
4,402
millones
de lempiras es el costo presupuestado para la construcción del Hospital General de Santa Bárbara
La gran diferencia es que esta vez se limitó el alcance del proyecto y su presupuesto, al prescindir del componente de equipamiento y concentrar la obra en construcción y puesta en marcha.
Además, en contraste con el primero, este proceso estuvo marcado por la opacidad: la SIT nunca publicó en HonduCompras el proceso histórico, por lo que se desconocen las empresas oferentes, los montos ofertados, los análisis financieros sobre las propuestas, la resolución y la adjudicación.
La Unidad de Investigación de LA PRENSA Premium solicitó este y todos los contratos relacionados con la ejecución de los tres hospitales a cargo de la SIT, pero nunca se facilitó la documentación del contrato de la tercera etapa.
Sorpresivamente, el 19 de septiembre de 2025, las cuentas oficiales de la constructora Prodemex en redes sociales publicaron un anuncio institucional bajo el título: “Nuevo Proyecto en Marcha: Hospital General de Santa Bárbara - Etapa III”.
En el comunicado, la compañía mexicana celebraba de forma directa el inicio de los trabajos, señalando: “Nos complace anunciar el inicio de la construcción y puesta en marcha de la Etapa III del Hospital General de Santa Bárbara, un proyecto de gran impacto para la salud y el bienestar de la comunidad”.
En sus mensajes corporativos, la transnacional detalló las especificaciones del hospital: una “capacidad hospitalaria de 210 camas” distribuida sobre una “superficie total de construcción de 36,225 metros cuadrados”.
Un monitoreo realizado por este medio en LinkedIn encontró que la firma mexicana publicó el año pasado varias convocatorias a plazas para trabajar en un proyecto hospitalario en Santa Bárbara.
Este rotativo también accedió a un informe mensual de avance elaborado conjuntamente por la SIT y Prodemex para el periodo entre diciembre de 2025 y enero de este año.
El documento reveló que ambas partes operaban bajo el contrato oculto SIT-CO-461-2025, no disponible en ningún portal público, por un monto de 2,360 millones de lempiras.
Este monto es menor al ofertado en el primer concurso fracasado, probablemente porque el alcance del proyecto se modificó al prescindir del equipamiento.
A su vez, se estableció un anticipo obligatorio del 20% a favor de la constructora, equivalente a 472 millones de lempiras; un desembolso que la empresa comenzó a exigir formalmente en sus bitácoras de campo.
Sin embargo, los reportes muestran que la SIT no había entregado esos fondos iniciales, pese a haber emitido una orden de inicio. La obra quedó así en una zona crítica: había contrato vigente y actividad preliminar en campo, pero sin transferencia del anticipo ni condiciones técnicas mínimas para ejecutar el proyecto.
En el reporte mensual, la constructora mexicana plasmó una lista de fallas severas que encontró al tomar posesión del terreno y detalló cómo se vio obligada a frenar las obras debido a que la SIT no le entregó la información básica para levantar el hospital.
Prodemex notificó oficialmente que el proyecto carecía de un “expediente técnico integral, completo y construible”, por lo que procedió a reportar a las autoridades una cadena de “errores, vacíos técnicos, inconsistencias y omisiones detectadas” en la documentación suministrada por la administración pública.
El primer gran obstáculo en el terreno fue que el Estado traspasó el plantel sin definir sus fronteras geográficas. El documento oficial constató textualmente que “no se cuenta con la entrega formal de los linderos del proyecto ni polígono oficial”, una carencia que impidió a los ingenieros tomar posesión real de la propiedad o planificar las estructuras provisionales.
Además, tras una inspección realizada el 12 de noviembre de 2025, se descubrió que el suelo destinado a la planta de tratamiento de aguas negras presentaba condiciones que requerían “trabajos previos no contemplados en el contrato vigente”.
La parálisis también se originó por la falta de entrega de planos de ingeniería actualizados, licencias ambientales y por la ausencia del pago de los fondos iniciales.
A través de 15 comunicaciones formales enviadas entre noviembre y diciembre de 2025, la compañía constructora exigió sin éxito estudios de soporte, autorizaciones para botaderos de tierra e instrucciones por escrito, al tiempo que dio seguimiento al “desembolso del anticipo de obra” amparado en el contrato de la secretaría número SIT-CO-461-2025.
Ante la ausencia de respuestas por parte de la SIT a las deficiencias reportadas, las actividades constructivas en el plantel cesaron.
La firma mexicana notificó que “ha sido imposible establecer un programa de trabajo realista, coherente y ejecutable para el proyecto”, lo que limitó las labores a revisiones de carácter documental y de oficina.
Durante un recorrido de campo realizado por este rotativo para la elaboración de la serie periodística "En dos años cuadruplicaron costo de hospitales de Santa Bárbara, Salamá y Ocotepeque", se constató la ausencia de personal trabajador en el plantel, donde el acceso al equipo periodístico fue restringido por personal de seguridad.
Para este reportaje, LA PRENSA Premium solicitó la postura de Prodemex a través de correos electrónicos institucionales; sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.
En una entrevista exclusiva para LA PRENSA Premium, el nuevo secretario de la SIT, Aníbal Ehrler, aclaró el estatus legal de la obra.
“A Prodemex le fue adjudicado un contrato FIDIC. Ellos tienen un contrato para la finalización total de la etapa tres”, precisó el funcionario, detallando que “el contrato está vigente; nosotros lo tenemos en una suspensión que no solamente es a Prodemex, sino a los tres hospitales”.
Con tono categórico, Ehrler enfatizó: “Yo en ningún momento tengo información de un contrato cancelado, está adjudicado”.
La aplicación del estándar FIDIC, un formato internacional regulado por una federación de ingenieros consultores y común en proyectos de gran envergadura, sujeta el avance físico a la intervención obligatoria de una supervisión externa.
“Hay un ingeniero intermediario y sin él no puedes hacer absolutamente nada; él es el único que te puede ir llevando todas estas condiciones”, explicó el secretario.
5,400
millones
de lempiras de financiamiento externo necesita la SIT para concluir los tres hospitales, una vez que se autorice su continuación vía judicial.
Bajo este marco jurídico, el ministro confirmó que Prodemex inició actividades en el plantel de Santa Bárbara por cuenta propia, registrando un avance físico inicial.
“Se les dio incluso una orden de inicio y no se les pagó el anticipo, pero ellos a cuenta y riesgo avanzaron uno por ciento el año pasado de su contrato haciendo algunas obras de terracería”, afirmó.
De acuerdo con el desglose cronológico brindado por la autoridad a este rotativo, los presupuestos hospitalarios sufrieron modificaciones escalonadas bajo la gestión del entonces ministro Octavio Pineda mediante decretos de emergencia, lo que derivó en una fragmentación de las obras.