Cómo opera la CBP en uno de los puertos más activos del mundo
CBP refuerza controles en Port Everglades, donde inspección de carga, detección de ilícitos y protección sanitaria se integran en una estrategia clave
- Actualizado: 25 de marzo de 2026 a las 14:23 /
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mantiene un amplio operativo de control en el puerto de Fort Lauderdale, donde la inspección de carga, la detección de ilícitos y la protección sanitaria convergen como parte de una estrategia integral.
John Rico, director de Port Everglades, destacó la magnitud operativa de este punto estratégico en Estados Unidos, considerado uno de los principales puertos de cruceros del mundo y con una estrecha integración con el tráfico aéreo internacional.
Rico explicó a un grupo de periodistas, incluidos los de LA PRENSA, que el aeropuerto figura entre los 20 más importantes de Estados Unidos en operaciones internacionales, "mientras que el puerto se posiciona entre los tres primeros a nivel global en cantidad de pasajeros de cruceros".
Para atender esta demanda, el sistema "cuenta con 390 oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza, 64 especialistas agrícolas y 19 técnicos", quienes supervisan la inspección de los pasajeros que arriban, especialmente a través de cruceros.
El funcionario resaltó que gran parte de los cruceros tienen como punto de inicio y final Port Everglades, lo que ha permitido implementar tecnología biométrica facial para agilizar el procesamiento de viajeros. Este sistema funciona en coordinación con las líneas de cruceros, que proporcionan sus propios dispositivos para la verificación de identidad.
100
vuelos internacionales
diarios se registran en el aeropuerto de la ciudad de Fort Lauderdale, mientras que en temporada alta de cruceros el puerto puede recibir hasta ocho embarcaciones en un solo día.
Además, destacó la relevancia de las instalaciones para aeronaves privadas en Fort Lauderdale, que se ubican entre las 10 principales del país tanto en número de pasajeros como de vuelos.
Rico subrayó que esta dinámica exige una alta flexibilidad del personal, ya que los oficiales pueden alternar funciones entre el aeropuerto y el puerto según las necesidades operativas.
Detección de irregularidades
Andy Korzak, subdirector del puerto para operaciones fiscales en Fort Lauderdale, explicó a periodistas durante una visita operativa en Port Everglades que el trabajo se organiza en tres áreas principales: atención de pasajeros, control agrícola y operaciones tácticas.
La primera atiende a viajeros que ingresan por el aeropuerto y a quienes desembarcan de cruceros, mientras que la segunda se enfoca en prevenir el ingreso de plagas o enfermedades que puedan afectar la producción agrícola y el ganado en Estados Unidos.
La sección táctica, por su parte, se encarga de inspeccionar contenedores, buques de carga y aeronaves, con el objetivo de detectar actividades ilícitas como el tráfico de narcóticos, armas de fuego, dinero en efectivo y vehículos robados.
Según Korzak, uno de los principales retos es el volumen de carga que ingresa y sale del puerto. Más de un millón de contenedores llegan a estas instalaciones, lo que hace imposible revisar cada uno de forma individual. Ante este escenario, las autoridades han optado por un enfoque basado en el análisis de datos.
"Buscamos todo tipo de objetos ilícitos, ya sean narcóticos o armas de fuego que salen del país. Nos ocupamos de muchas armas de fuego que salen del país, vehículos robados, dinero en efectivo", agregó el funcionario.
Equipos especializados revisan diariamente los manifiestos de carga para identificar envíos de riesgo, considerando factores como el origen, el historial del remitente, el tipo de mercancía y la ruta del contenedor. "Queremos trabajar de forma inteligente. Analizamos los datos para determinar qué contenedores debemos revisar", explicó Korzak.
Gran parte de la carga que se moviliza en el puerto proviene de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, con algunos envíos de Europa. "Nuestra principal amenaza son los narcóticos que ingresan desde esos países y también las armas que salen de ellos. Sé que todos ustedes saben que hay muchas armas, así que hacemos un gran esfuerzo para intentar detener cualquier actividad ilícita".
Explicó que, una vez identificado un contenedor sospechoso, este puede ser sometido a escáneres de rayos X, inspecciones con unidades caninas o revisiones físicas detalladas.
Los métodos de ocultamiento son cada vez más sofisticados. Uno de los oficiales contó a los periodistas que, entre los casos detectados, se encontraba un cargamento de cocos que habían sido vaciados y rellenados con cocaína.
En cuanto a las exportaciones, señalaron que representan un desafío adicional, ya que no cuentan con los mismos requisitos de información que las importaciones, lo que limita la capacidad de análisis previo.
El control también incluye la verificación de datos proporcionados por importadores y transportistas. La omisión o inconsistencia en esta información puede derivar en sanciones económicas que rondan los 5,000 dólares por infracción.
Además del trabajo operativo, CBP mantiene coordinación con agencias federales como Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y con socios internacionales, con el fin de rastrear redes criminales.
Las autoridades reconocieron que enfrentan un entorno dinámico, en el que organizaciones criminales adaptan constantemente sus métodos, incluso mediante el uso de nuevas tecnologías e inteligencia artificial.
En inspecciones de carga mediante rayos X, los agentes han detectado droga oculta en compartimentos inusuales. Un oficial relató el hallazgo de 190 kilos de cocaína ocultos en congeladores, lo que derivó en una operación que permitió la incautación de dinero y armas.
Tecnología y unidades especializadas
Durante el recorrido en Port Everglades, LA PRENSA presenció cómo Jerry, un pastor alemán de siete años certificado para la detección de efectivo y armas de fuego, inspeccionó un equipaje en búsqueda de ilícitos.
El oficial Kuzminski, con 20 años de servicio en Fort Everglades, ha entrenado tres perros, incluido Jerry. Los caninos trabajan mediante un sistema de recompensa, que puede consistir en juguetes como cuerdas de yute o mangueras de goma.
Un oficial explicó que el programa de entrenamiento comenzó en Front Royal, Virginia. Los adiestradores deben completar entre cinco y siete semanas de formación, según su experiencia, y los perros son entrenados para detectar distintas sustancias, entre ellas marihuana, cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo, que sean escondidas en mercadería que se traslada en el puerto.
Además de unidades caninas, los oficiales utilizan robots submarinos para inspeccionar embarcaciones. El oficial Pablo Díaz explicó que estos dispositivos permiten revisar la estructura sumergida de los barcos y detectar irregularidades que no son visibles a simple vista.
Control en puerto y aeropuerto
CBP mantiene operaciones en todo el complejo de Fort Lauderdale, que abarca áreas como Northport, Midport y Southport, además del aeropuerto internacional y el Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale.
El oficial Stephen Baylog explicó que el puerto puede atender hasta ocho cruceros simultáneamente y, en casos excepcionales, hasta nueve, mediante procesamiento remoto de pasajeros.
El área de Southport concentra la carga contenerizada. El puerto maneja más de un millón de TEU al año, lo que lo posiciona entre los diez principales de Estados Unidos.
El puerto recibe más de 1,000 cruceros al año y cerca de 3.5 millones de pasajeros, además de unas 18,000 embarcaciones pequeñas. En el ámbito aeroportuario, el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale registra entre 7,000 y 10,000 pasajeros internacionales diarios. La Terminal 4 concentra la mayoría de estos vuelos.
Durante el último año, el aeropuerto registró aproximadamente 2.3 millones de pasajeros internacionales y unas 28,000 aeronaves. Baylog destacó que en todas las instalaciones se aplica un enfoque integral de control, que incluye seguridad, inspección agrícola y supervisión comercial.